España avanza hacia una ley pionera contra la violencia vicaria, que reconocerá como víctimas directas a los hijos, familiares y allegados de mujeres maltratadas. El anteproyecto, aprobado por el Consejo de Ministros, busca visibilizar y castigar esta forma de violencia de género con nuevas figuras penales, asistencia integral y formación obligatoria para operadores judiciales.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
La futura ley orgánica española contra la violencia vicaria, que será pionera en el mundo, reconocerá como víctimas de este maltrato machista a hijos e hijas menores, otros descendientes, ascendientes, hermanos y parejas de la mujer víctima de violencia de género a la que se pretende dañar.
El Consejo de Ministros aprobó el 30 de septiembre el anteproyecto de ley orgánica de medidas en materia de violencia vicaria, con el que se pretende combatir una realidad «insuficientemente reconocida y combatida en el ordenamiento jurídico español», desde la prevención al enjuiciamiento. En su exposición de motivos –según da cuenta la agencia EFE–, el texto precisa que los asesinatos son la expresión más extrema de la violencia vicaria, pero que su dimensión no letal es mucho más amplia y frecuente, pese a ser poco visible.
«La violencia vicaria no es un fenómeno aislado ni marginal, sino un mecanismo de control y dominación profundamente arraigado en las dinámicas de violencia de género, que busca perpetuar el sufrimiento de las mujeres más allá de la relación directa con el agresor», explica el anteproyecto.
CLAVES DE LA FUTURA NORMATIVA
La futura ley cuenta con siete artículos, dos disposiciones finales y tres disposiciones transitorias.
Se incluye la violencia vicaria en el Código Penal como un delito contra la integridad moral. Además de las penas de cárcel por el daño a la integridad moral, se castigarán separadamente los delitos cometidos contra los seres queridos de la mujer, ya sea homicidio, aborto, lesiones, delitos contra la libertad, contra la libertad sexual, contra la intimidad y el derecho a la propia imagen, contra el honor, contra los derechos y deberes familiares o cualquier otro delito con violencia o intimidación.
Se incorpora una pena accesoria para prohibir «publicar o difundir mensajes, textos, imágenes u otros contenidos que tengan relación directa con el delito cometido para evitar el menoscabo de la dignidad de la víctima o la generación de un daño psicológico a la misma».
Asimismo, crea una estadística de asesinatos vicarios.
Se modifica la ley contra la violencia de género para prestar asistencia integral a todas las víctimas de la violencia vicaria.
La formación continua de la judicatura en perspectiva de género, de infancia e interseccional y en violencia vicaria será obligatoria. Esta formación la ofrecerá el Consejo General del Poder Judicial. También recibirán formación la carrera fiscal, el cuerpo de letrados de la administración de justicia, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el cuerpo de médicos forenses.
Los poderes públicos tendrán que impulsar campañas de formación y sensibilización específicas sobre este tipo de violencia de género.
EN LATINOAMÉRICA
Esta nueva iniciativa del Ejecutivo español coincide en el tiempo con el esfuerzo de varios países latinoamericanos para evitar el daño a los hijos e hijas menores.
Hace ahora un año, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció en su primer discurso público una serie de reformas para garantizar la igualdad, como impulsar la Ley Olimpia de violencia digital contra mujeres y la Ley de Violencia Vicaria para proteger a hijos.
Antes, el Senado mexicano modificó en 2023 la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, el Código Civil y el Código Penal Federal, con el fin de establecer penas de hasta cinco años por violencia vicaria.
El mismo año, el Congreso colombiano incorporó la violencia vicaria en su ordenamiento jurídico.
En Chile, la Ley 19.968 y la Ley 20.066 establecen la violencia intrafamiliar como causal para suspender la relación entre el padre y sus hijos e hijas menores, cuando haya antecedentes de violencia contra la madre.
También Argentina actualizó hace dos años la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, incluyendo la vicaria, aunque el actual Gobierno nacional desarticuló los organismos vinculados.
En cuanto al continente europeo, la violencia vicaria no está explicitada como tal.

