
¿Sabías que en Mar del Plata podés caminar casi 3 kilómetros mar adentro sin subirte a un barco? La Escollera Sur es un muro de piedra que construyeron hace más de un siglo para proteger el puerto del oleaje, y hoy funciona también como paseo. Ahí podés ver desde una colonia de lobos marinos hasta murales y un mirador para disfrutar el paisaje al final.
En esta nota te contamos su historia, qué podés ver mientras paseás y cómo organizarte si sacás pasajes a Mar del Plata para un fin de semana.
Una obra de más de cien años
En 1911 se firmó el contrato del puerto y una grúa gigante de 50 toneladas, Titán, acomodó los bloques de piedra que todavía hoy pisamos. Fue un trabajo de años, que se demoró porque en mayo de 1920 un temporal destrozó ochenta metros del muelle Luro. Pero cuatro años después, el 9 de octubre de 1924, se inauguró el puerto que hoy ya tiene más de cien años.
La reserva de lobos marinos
Si visitás el muelle hoy, a un kilómetro del ingreso, te vas a encontrar con la Reserva Faunística de Lobos Marinos. La colonia existe ahí desde enero de 2002. Ese año el Consorcio Portuario le cedió un espacio lejos de la banquina y a 700 metros de la boca del puerto, donde el agua está más limpia.
Ahí vas a poder ver cómo los lobos duermen o se empujan por un lugar al sol. Son Monumento Natural de Mar del Plata. Es muy importante respetarlos, por eso, tanto en agua como en tierra, no podés acercarte más de 200 metros. No les tires comida.
Murales, pescadores y San Salvador
Sobre el muro, está el Paseo de Murales Vicente de la Amabile. Son más de mil metros de pintura con escenas de la construcción del puerto, las playas, la cultura y las industrias marplatenses. Ahí se suelen instalar desde temprano algunos pescadores con caña. Al final del paseo te vas a encontrar con el monumento a San Salvador, patrono de los pescadores. Ahí está el mirador desde donde podés ver la increíble vista de la ciudad entera de espaldas al mar.
Tips para el paseo
El acceso es libre mientras vayas de día. Ida y vuelta, tenés un poco más de cinco kilómetros. Caminando, calculá entre dos y tres horas con paradas. El camino es plano y el viento se hace notar, así que llevate un poco de abrigo.
Si querés recorrer también los alrededores, a pocas cuadras tenés varias opciones. La Banquina de Pescadores exhibe las lanchas amarillas que identifican al puerto desde principios del siglo XX. El Museo del Hombre del Puerto Cleto Ciocchini cuenta la historia de las familias italianas que armaron esa comunidad. Si te da hambre, tenés el Centro Comercial del Puerto con las mejores cantinas de pescados y mariscos.

