La Policía Federal inició la investigación tras recibir 130.000 denuncias. Este es el segundo caso de corrupción que enfrenta el Ejecutivo en pocas semanas.

El ministro de Seguridad Social de Brasil, Carlos Lupi, renunció este viernes en medio de un escándalo por corrupción. La trama involucra el desvío de 1.100 millones de dólares de fondos de jubilados.
El esquema fraudulento, detectado en su despacho, afectó a más de cuatro millones de pensionados. Aunque Lupi no figura entre los implicados, la magnitud del caso forzó su salida del gobierno.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aceptó la renuncia. “Tomo esta decisión con la certeza de que mi nombre no fue citado en ningún momento en las investigaciones en curso”, aseguró Lupi en una carta publicada en su cuenta de X.
Las irregularidades salieron a la luz tras detectarse descuentos indebidos en recibos de jubilación. Los responsables serían sindicatos y asociaciones que actuaron con la posible complicidad de funcionarios del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS).
Entre 2019 y 2024, se estima que descontaron ilegalmente hasta 6.300 millones de reales, equivalente a 1.100 millones de dólares. La Policía Federal inició la investigación tras recibir 130.000 denuncias de jubilados, pero se cree que el número real de afectados supera los cuatro millones.
El gobierno de Brasil mantiene reuniones para definir cómo se devolverá el dinero. Aún no hay una decisión oficial.
Lupi, del Partido Democrático de los Trabajadores (PDT), es aliado del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula. Su salida representa un golpe político, ya que se suma a la reciente renuncia del ministro de Comunicación, Juscelino Filho, también por corrupción.
El escándalo daña la imagen de Lula da Silva en medio de su campaña para la reelección en 2026. La oposición, con mayoría en el Congreso, exige una investigación a fondo sobre el sistema de seguridad soci

