Una encuesta de Zuban-Córdoba muestra alta desaprobación a la gestión del Gobierno Nacional y advierte sobre un escenario político sin liderazgo claro hacia 2027

Un relevamiento de la consultora Zuban-Córdoba y Asociados reveló que el 71,2% de los argentinos considera necesario un cambio de Gobierno, en un contexto de fuerte deterioro en la evaluación de la gestión nacional. El estudio, realizado entre el 25 de abril y el 1 de mayo de 2026, también registra un 64,5% de desaprobación hacia el presidente Javier Milei, frente a un 34,3% de aprobación.
El trabajo se basó en 2.000 casos en todo el país, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de +/- 2%. Según el informe, los resultados no implican un cambio brusco respecto de mediciones previas, pero sí consolidan una tendencia de rechazo sostenido hacia la administración libertaria.
Brecha de género y desgaste extendido
Uno de los datos más relevantes del estudio es la diferencia en la evaluación según género. Cerca del 70% de las mujeres desaprueba la gestión, con una brecha de casi diez puntos respecto de los varones. Para los analistas, se trata de un indicador estructural que deberá ser considerado en futuras estrategias electorales.
La encuesta también muestra un deterioro que no se limita al presidente. Dentro del oficialismo, la dirigente mejor posicionada es Patricia Bullrich, aunque presenta una imagen negativa del 55,5%. El propio Milei alcanza un 60,6% de valoración desfavorable, mientras que Karina Milei y el vocero Manuel Adorni superan el 65%.
Un escenario sin alternativa definida
De acuerdo con Zuban-Córdoba, el desgaste ya no es exclusivamente presidencial, sino que se extendió al conjunto del esquema político y comunicacional del Gobierno. En ese marco, el dato de que más de siete de cada diez ciudadanos reclame un cambio adquiere un peso significativo en la dinámica política actual.
Sin embargo, el informe advierte que ese reclamo no se traduce automáticamente en una opción concreta. “La demanda de cambio existe; la oferta creíble, todavía no”, señala el estudio, que describe un escenario en el que predomina la incertidumbre sobre quién podría canalizar ese descontento.
La disputa por representar el cambio
El trabajo concluye que la Argentina atraviesa un momento de debilidad generalizada en el sistema político. En ese contexto, el desafío no solo pasa por el oficialismo, sino también por una oposición que aún no logra reordenarse ni consolidar liderazgos.
“En este empate de debilidades, quien primero logre articular una propuesta que combine credibilidad y amplitud tendrá una ventaja que hoy no tiene ningún actor del sistema”, sostiene la consultora.
Con niveles elevados de desaprobación y una demanda social de cambio en aumento, el escenario político se encamina hacia una etapa de reconfiguración, en la que la capacidad de construir una alternativa consistente será determinante en los próximos años.

