De acuerdo a datos del Registro de las Personas, este año se inscribieron 478 matrimonios en San Nicolás, un 15% menos que en 2024. La serie de los tres últimos años confirma una tendencia que se replica en toda la provincia de Buenos Aires. Y que expresa los cambios en las relaciones en búsqueda de mayor autonomía.

De la redacción de EL NORTE
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En la Argentina, cada vez más parejas eligen convivir sin casarse. El número de matrimonios viene en descenso sostenido en virtud de que, en la vida cotidiana, muchos asumen que convivir “es casi lo mismo que casarse”.
En 2025, según datos del Registro de las Personas, en San Nicolás se inscribieron 478 matrimonios, un 15% menos que los 563 del año pasado. En 2023 habían sido 603 los matrimonios inscriptos en este distrito, y 639 en 2022.
Este año, el mes con mayor cantidad de casamientos fue febrero (64), seguido por octubre (58) y enero (56). Los tres meses con menos matrimonios inscriptos fueron junio (24), agosto (25) y julio (27). Por otra parte, el estado civil previo del 85% de las parejas que se casaron era soltero/a, mientras que un 12,2% era divorciado/a, y un 2,8% viudo/a.
El escenario se repite en la provincia de Buenos Aires, donde en 2025 se concretaron 44.619 casamientos, un 12% menos que en 2024 (50.874). En 2023 habían sido 54.311, y en 2022 fueron 58.693.
En tanto la cantidad de Uniones Convivenciales también se redujo este año en San Nicolás, cortando unas serie ascendente: en 2025 fueron 411, mientras que en 2024 habían sido 478, En 2023 se registraron 452, y en 2022 un total de 396.
La institución del matrimonio atraviesa una transformación acelerada y profunda que se acentúa, impulsada por nuevos modelos de convivencia y cambios legales. Según datos de Our World in Data, menos personas deciden casarse, quienes lo hacen esperan más años, proliferan las uniones informales, aumentan las familias monoparentales y se expande el matrimonio igualitario. Estos cambios reflejan una redefinición global de la vida familiar y de pareja.
Las causas de estos cambios son múltiples y se combinan factores sociales, económicos y legales. La incorporación de la mujer al mercado laboral y leyes que otorgan derechos a las parejas no casadas han sido claves para el surgimiento de modelos familiares más diversos y nuevas definiciones de vida en pareja.

