Un informe del Museo de Ciencias Naturales “Antonio Scasso” de San Nicolás confirmó que durante 2025 se registró un aumento significativo de focos de calor en el Delta del Paraná en comparación con el año anterior. Fueron 2318 focos, contra los 1359 del año precedente. Diciembre mostró valores más bajos, mientras que, de cara al inicio de 2026, la altura actual del río reduce el riesgo de incendios de gran magnitud en las islas.

De la redacción de EL NORTE
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El seguimiento periódico de focos de calor realizado por el Museo de Ciencias Naturales “Antonio Scasso” de nuestra ciudad indicó que en 2025 se detectaron 2318 focos en el territorio del PIECAS Delta del Paraná. El número implica un incremento cercano al 70% respecto de 2024, cuando se habían registrado 1359 focos, de acuerdo con la serie histórica que elabora la institución a partir de imágenes satelitales.
Desde el museo explicaron que el comportamiento del fuego a lo largo del año no fue uniforme. El inicio de 2025 presentó una cantidad de focos elevada para la época, mientras que con el correr de los meses los registros descendieron. “Enero del 25 tuvo bastantes focos, algo no habitual, veremos qué pasa este año”, señaló a EL NORTE Jorge Liotta, responsable del Museo “Antonio Scasso”.
El cierre del año mostró un escenario distinto. Durante diciembre de 2025 se detectaron apenas 23 focos de calor en todo el Delta, una cifra muy por debajo de los valores habituales para ese mes. La semana con mayor actividad fue la primera del mes y el día con más registros fue el 5 de diciembre. Según el informe, la presencia de lluvias y varios días nublados también influyó en la menor detección de focos.
Liotta destacó, además, que las condiciones actuales del río juegan a favor en términos de prevención. “Te diría que con el río, en la altura en la que está, los riesgos de incendios graves en islas son mínimos”, explicó, al referirse al nivel del Paraná y su impacto sobre la propagación del fuego en zonas insulares.
El relevamiento indicó que los focos detectados durante diciembre se distribuyeron de manera dispersa, sin un patrón definido, con algunos agrupamientos cerca del puente Rosario-Victoria. También se registraron eventos dentro de áreas protegidas del Delta, como el Sitio Ramsar Delta del Paraná y la Reserva de Usos Múltiples Humedales e Islas de Victoria.
En hectáreas
En el balance anual, el museo estimó que durante 2025 se vieron afectadas unas 32.600 hectáreas, lo que representa alrededor del 1,4% de la superficie total del Delta del Paraná incluida en el PIECAS. Desde la institución aclararon que se trata de estimaciones preliminares, ya que algunos focos cercanos entre sí pueden corresponder a un mismo incendio.
El área monitoreada abarca gran parte del Delta del Paraná frente a localidades como San Nicolás, Ramallo, Villa Constitución y Rosario, entre otras. El seguimiento permite identificar tendencias generales y anticipar escenarios de riesgo, especialmente en períodos críticos del año, cuando las condiciones climáticas y el uso del territorio pueden favorecer la aparición de focos de calor.
El informe, elaborado con datos satelitales de la NASA, permite observar la evolución del fuego año tras año en el Delta. Si bien los valores de 2025 quedaron lejos de los picos registrados entre 2020 y 2022, el aumento respecto de 2024 vuelve a poner en agenda un fenómeno condicionado por el clima, el nivel del río y la acción humana.

