Elecciones en Brasil: Lula apunta a los 30 millones que no votaron para dar vuelta el balotaje

El presidente encabezó una multitudinaria marcha en São Paulo para intentar revertir la ventaja electoral de Flávio Bolsonaro.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó este domingo una multitudinaria movilización en la Avenida Paulista, en São Paulo, para impulsar su candidatura de cara al balotaje frente a Flávio Bolsonaro. Durante la denominada Marcha por la Democracia, el mandatario pidió recuperar el apoyo de los más de 30 millones de ciudadanos que no participaron en la primera vuelta electoral y defendió una reforma para reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin disminuir los salarios.

Miles de personas participaron de la concentración, en la que predominó el rojo del Partido de los Trabajadores (PT), aunque no se difundieron estimaciones independientes sobre la asistencia. Lula, que busca acceder a un cuarto mandato presidencial, concentró su discurso en la necesidad de ampliar la participación electoral y avanzar con la reducción de los días y las horas de trabajo.

El mandatario llamó a buscar especialmente a los electores de mayor edad que no acudieron a las urnas el pasado 4 de octubre. Además, advirtió que no se puede permitir que “los ladrones vuelvan a gobernar este país”, en referencia a la disputa política que mantiene con el sector encabezado por Bolsonaro.

Lula busca reducir la jornada laboral antes del balotaje

Uno de los principales ejes de la campaña oficialista es la propuesta de enmienda constitucional 221/2019, que el Senado brasileño tiene previsto votar en primer turno el miércoles 14 de octubre. La iniciativa elimina el régimen laboral conocido como 6×1, que establece seis días de trabajo por uno de descanso, y garantiza dos jornadas semanales de descanso remunerado.

El proyecto también contempla reducir la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales sin recortes salariales. La aplicación sería progresiva, con una primera reducción a 42 horas que entraría en vigor 60 días después de la promulgación de la reforma.

La Cámara de Diputados aprobó la propuesta en mayo, mientras que la Comisión de Constitución y Justicia del Senado le dio su visto bueno el 2 de septiembre. Sin embargo, su sanción definitiva todavía enfrenta dificultades porque necesita al menos 49 votos favorables en dos turnos de votación.

El reglamento parlamentario exige cinco sesiones de debate antes de la primera votación y otras tres antes de la segunda. La líder oficialista en el Senado, Teresa Leitão, reúne firmas para acelerar el procedimiento y completar el tratamiento durante la penúltima semana de octubre.

La oposición, por su parte, busca postergar la discusión hasta después de las elecciones presidenciales. El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, había señalado en agosto que la votación se realizaría después de los comicios, aunque posteriormente incorporó el proyecto a la agenda del miércoles.

Flávio Bolsonaro calificó la iniciativa de “oportunista”, mientras que Lula respondió que su adversario debe definir si está a favor de que los trabajadores descansen más. El candidato opositor propone una reducción del gasto público inspirada en las políticas económicas del presidente argentino Javier Milei.

Bolsonaro aventaja a Lula en las encuestas para el balotaje

La movilización oficialista se produjo después de una primera vuelta electoral en la que Flávio Bolsonaro consiguió una ventaja de aproximadamente 2,2 millones de votos sobre Lula. Con el 99,99% de las urnas escrutadas, el senador obtuvo 56,1 millones de sufragios, equivalentes al 47,03% de los votos válidos, mientras que el actual presidente reunió 53,9 millones, el 45,16%.

El resultado contrastó con las últimas encuestas difundidas antes de la votación. El relevamiento previo de Datafolha ubicaba a Lula con el 45% de los votos válidos, frente al 42% de Bolsonaro.

La primera medición realizada después de las elecciones también favoreció al candidato opositor. El estudio de Datafolha, realizado entre el 6 y el 7 de octubre sobre 2.520 entrevistas, le otorgó a Bolsonaro el 52% de los votos válidos, frente al 48% de Lula.

La diferencia se encuentra en el límite del margen de error de dos puntos porcentuales informado por la consultora. Al considerar los votos totales, Bolsonaro alcanza el 49% y Lula el 45%.

Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien perdió las elecciones de 2022 frente a Lula. El exmandatario fue condenado por el Supremo Tribunal Federal por su participación en una trama golpista, quedó inhabilitado para presentarse a elecciones antes de 2030 y fue arrestado en 2025. Posteriormente, designó a su hijo como heredero político.

La disputa por los votos en São Paulo

Mientras Lula encabezaba la movilización en la Avenida Paulista, Flávio Bolsonaro mantuvo este domingo una reunión con alcaldes de la región metropolitana de São Paulo, donde viven más de 20 millones de personas.

El senador cuenta con el respaldo del gobernador paulista, Tarcísio de Freitas, y del alcalde de la capital, Ricardo Nunes. Ambos forman parte de los apoyos políticos que el candidato busca consolidar antes de la segunda vuelta.

En paralelo, la agencia EFE informó que el Tribunal Superior Electoral ordenó cerrar un canal de WhatsApp favorable a Lula, después de que Bolsonaro denunciara que difundía noticias falsas en su contra.

El calendario electoral establece el balotaje para el próximo 25 de octubre. Antes de esa fecha, el oficialismo intentará avanzar con la reforma laboral en el Senado, aunque todavía no tiene garantizados los votos necesarios para aprobarla.

La votación prevista para el miércoles 14 será el próximo paso legislativo de la iniciativa. Incluso si consigue la aprobación en primer turno, el proyecto deberá atravesar otras tres sesiones de debate antes de una segunda votación, mientras Lula y Bolsonaro continúan sus campañas para definir la Presidencia de Brasil.

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