El indicador argentino salta 6,6% en una sola rueda

NewsITe
El riesgo país argentino volvió a encender luces de alarma en los mercados. Este miércoles el indicador que elabora el banco JP Morgan trepó hasta los 790 puntos básicos, un avance diario de 49 unidades equivalente a un salto del 6,6%, y quedó al borde de la barrera psicológica de los 800 puntos, su valor más alto del año.
Con este movimiento, el riesgo país acumula en octubre una suba cercana al 30% y en lo que va de 2025 un incremento del 38,4%, niveles que remiten a los registrados antes de las elecciones legislativas de medio término. La escalada refleja tanto el deterioro del clima financiero global como las dudas sobre el rumbo de la economía local, en un contexto de alta nominalidad y tensiones cambiarias.
El salto del indicador argentino se da en línea con una jornada negativa para los mercados internacionales. En Wall Street se registró un fuerte castigo sobre varios referentes tecnológicos, con el caso de Intel entre los más resonantes: sus acciones se desplomaron más de 30%, arrastrando al resto de la plaza neoyorquina y alimentando la aversión al riesgo.
Tensiones externas: caída de acciones y suba del petróleo
En paralelo, el precio del petróleo profundiza su tendencia alcista y suma presión sobre las perspectivas inflacionarias globales. El barril de WTI se negocia en torno de los US$ 103, mientras que el Brent supera los US$ 112, marcando nuevos máximos recientes. El encarecimiento de la energía impacta sobre los costos de producción y complica las cuentas externas de países importadores como la Argentina.
En ese contexto adverso, los ADR de firmas argentinas que cotizan en Nueva York también se acoplan a las bajas generalizadas. Los descensos superan el 6% y varios papeles se ubican cerca de pérdidas del 7%. Entre los más castigados figura Edenor, mientras que Transportadora de Gas del Sur y Central Puerto también registran derrumbes significativos.
Mercado local en rojo y presión sobre la deuda
La plaza doméstica no escapa al malhumor. El índice S&P Merval retrocede cerca del 2,8%, con caídas extendidas en prácticamente todas las acciones líderes. Transportadora de Gas del Sur encabeza las pérdidas con un retroceso superior al 6%, lo que refuerza la percepción de fragilidad en los activos locales y alimenta el aumento en la prima de riesgo exigida por los inversores.
- El riesgo país toca máximos desde octubre de 2025.
- Los ADR argentinos en Wall Street caen hasta casi 7%.
- El Merval cede cerca del 3% y todos los papeles operan en baja.
- El petróleo alcanza nuevos máximos, con el Brent arriba de US$ 112.
En este escenario, la atención del mercado también se posa sobre la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el cumplimiento de las metas del programa vigente. Una mayor volatilidad financiera podría encarecer el acceso al crédito externo y complicar las necesidades de financiamiento del Tesoro en los próximos meses.
El rol del FMI y las reformas que pide para sostener el programa
En la víspera, el FMI reiteró su pedido al Gobierno argentino para que mantenga el rumbo económico acordado y haga foco en la acumulación de reservas internacionales, considerada clave para darle sostén al esquema cambiario y fortalecer la credibilidad del programa. El organismo difundió además un conjunto de lineamientos que ambas partes consensuaron tras la tercera revisión.
Entre los principales ejes figuran la profundización de los mercados de capitales e hipotecarios para ampliar el acceso al crédito, la búsqueda de mayor flexibilidad en el mercado laboral para impulsar el empleo privado registrado, la agilización de concesiones de infraestructura ya adjudicadas y el avance en inversiones estratégicas enmarcadas en el RIGI.
“Las autoridades están plenamente comprometidas con el ancla fiscal y también se han comprometido a seguir mejorando el marco de política monetaria, lo cual apoyará la remonetización de la economía y ayudará a mejorar la gestión de la liquidez y, lo que es muy importante, la asignación del crédito”, señaló Julie Kozack, portavoz del FMI.
Para los analistas, la combinación de un entorno internacional más riesgoso, la suba del petróleo y las dudas sobre la capacidad política para sostener los ajustes comprometidos explican el salto reciente del riesgo país. De cara a los próximos meses, el desafío oficial será mostrar avances concretos en la acumulación de reservas y en las reformas estructurales prometidas para intentar reducir la desconfianza y contener la presión sobre la deuda argentina.

