El riesgo oculto detrás del uso excesivo del celular: cambios simples en la rutina pueden ayudar a prevenir dolencias crónicas

TAMBIÉN INDICAN INCORPORAR EJERCICIOS DE ESTIRAMIENTO Y PAUSAS DIARIAS

Especialistas recomiendan adoptar hábitos sencillos para reducir el dolor ante el aumento de molestias y lesiones en las manos de millones de personas que notan ‘el peso de la vida digital’. Limitar el tiempo de pantalla, alternar manos, usar el dedo índice para escribir o variar la forma de sujetar el dispositivo forman parte de los consejos. Además, sugieren aprovechar las opciones de accesibilidad del teléfono o usar soportes de sujeción.

Según reportó la agencia Associated Press, el uso constante de teléfonos inteligentes causa lesiones como el llamado “pulgar de tanto teclear”, fenómeno que involucra desde molestias leves hasta cuadros que pueden requerir atención médica. Expertos consultados sostienen que la sobrecarga en las articulaciones del pulgar provoca dolor, rigidez y, en casos graves, da lugar a problemas como el síndrome del túnel carpiano, artritis o tenosinovitis de De Quervain. La advertencia cobra relevancia a medida que los dispositivos se vuelven más grandes y pesados, mientras la tendencia a revisar mensajes y desplazarse por redes se consolida entre jóvenes y adultos.

El término “pulgar de tanto teclear” abarca una variedad de síntomas que incluyen dolor pulsátil cerca de la articulación, sensación de chasquido al flexionar el dedo y rigidez persistente. La sobrecarga repetitiva, según explicó el médico Eugene Tsai, cirujano de Los Ángeles, puede desembocar en condiciones como la tenosinovitis de De Quervain o agravar la artritis preexistente.

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El artículo recordó que las primeras advertencias sobre estas dolencias surgieron hace dos décadas con el fenómeno conocido como “BlackBerry thumb”. Aunque la tecnología avanzó, el aumento en la duración del uso diario de móviles intensificó el problema. Las lesiones por repetición afectan no solo al pulgar, sino también a la muñeca y a otros dedos, incrementando el riesgo de inflamación y dolor crónico. Los pacientes pueden experimentar entumecimiento, hormigueo y, en algunos casos, el llamado “dedo en resorte”, una sensación de enganche doloroso al doblar el pulgar causada por la inflamación del tendón. Frente a estos síntomas, los médicos recomiendan consultar a un especialista si el dolor persiste después de reducir el tiempo frente a la pantalla o tras emplear hielo o antiinflamatorios de venta libre.

Modificar hábitos

Frente a una realidad donde los teléfonos acompañan cada momento del día, los especialistas proponen modificar rutinas para reducir el impacto en las manos. De acuerdo con la cirujana ortopédica estadounidense Maureen O’Shaughnessy, la clave está en ajustar el uso más que en prohibirlo.

“Los dispositivos móviles han llegado para quedarse. Así que, en lugar de decir ‘no puedes usar tu dispositivo’, lo que realmente necesitamos es aprender y pensar en cómo hacer que estos aparatos sean compatibles con la vida moderna”, señaló O’Shaughnessy a AP.

Entre las recomendaciones destacan limitar el tiempo de pantalla, alternar manos, usar el dedo índice para escribir o variar la forma de sujetar el dispositivo. Las funciones de accesibilidad, como el dictado por voz o el aumento del tamaño de la letra, ayudan a reducir la tensión al escribir y evitan acercar el teléfono a la cara.

Además, los accesorios de sujeción en forma de anillo o aro distribuyen mejor el peso y permiten sostener el teléfono para ver videos sin forzar los dedos.

Ejercicios y posturas

Incorporar ejercicios diarios de estiramiento contribuye a aliviar el malestar tras largas sesiones frente al móvil. Los expertos recomiendan flexionar la muñeca inclinando la palma hacia y desde el cuerpo, usando la otra mano para aplicar una resistencia suave. Dibujar pequeños círculos con los pulgares y flexionar cada dedo individualmente ayuda a mantener la movilidad.

Cuando el dolor se localiza en la base del pulgar, colocar la mano plana sobre una superficie y separar el pulgar del resto de los dedos, manteniendo la posición durante unos treinta segundos, puede ofrecer alivio.

Además, tomar pausas cortas para corregir la postura se presenta como una medida sencilla que, según los especialistas, puede marcar una diferencia real en la salud de las manos a largo plazo.

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