El petróleo supera los US$100 y crece la tensión geopolítica

El crudo vuelve a dispararse y pone presión sobre la economía global

NewsITe

Los precios internacionales del petróleo volvieron a ubicarse en torno a los US$100 por barril, en una jornada signada por la preocupación de los mercados ante posibles nuevas interrupciones en el suministro energético global. La escalada está vinculada a las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán y a la vulnerabilidad de las principales rutas de comercio de crudo.

En las operaciones de este jueves, el Brent —referencia para Europa— registró una suba cercana al 4,5% y se negoció en torno a los US$104,69 por barril. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave para el mercado estadounidense, avanzó alrededor de 4,65% hasta ubicarse en US$92,39 por barril, consolidando así un nuevo tramo alcista para el sector energético.

Antes de la última ofensiva militar estadounidense e israelí sobre objetivos vinculados a Teherán, a fines de febrero, el Brent rondaba los US$73 por barril. Tras el acuerdo de paz alcanzado entre las partes involucradas, los precios habían logrado retroceder a esos niveles. Sin embargo, los nuevos desencuentros diplomáticos y la falta de una solución duradera reavivaron la presión alcista en las últimas semanas.

– Publicidad –

Analistas del mercado energético señalan que el temor central pasa por el abastecimiento. Irán mantiene influencia directa e indirecta sobre algunas de las principales vías de circulación de petróleo del mundo, entre ellas zonas estratégicas de tránsito fluvial y marítimo. Cualquier amenaza de entorpecer esos corredores —como ya ocurrió en otras crisis en Medio Oriente— dispara inmediatamente los precios ante la posibilidad de cuellos de botella en la oferta.

A este escenario geopolítico se suma un factor climático: el inicio de la temporada de tormentas y huracanes en el Golfo de México obligó a suspender parte de la producción offshore en Estados Unidos. Esa región concentra cerca del 15% de la producción anual de crudo estadounidense, por lo que cada interrupción tiene impacto directo en el equilibrio entre oferta y demanda.

Impacto en inflación, tasas y economía real

Durante septiembre se había observado una recuperación del suministro a nivel global, con volúmenes que en algunas jornadas llegaron a equiparar los niveles previos a la última escalada bélica en Medio Oriente, aun cuando el estrecho de Ormuz no había normalizado totalmente su flujo. Ese alivio parcial permitió proyectar un escenario de menor presión inflacionaria y, por ende, la posibilidad de que los principales bancos centrales moderaran futuras subas de tasas de interés.

Sin embargo, el rebrote de la tensión en la región y el nuevo repunte del crudo comenzaron a desarmar esas expectativas. Un petróleo más caro encarece el transporte, la producción industrial y el costo de la energía para hogares y empresas, con efectos en cadena sobre los precios internos de la mayoría de las economías. Para países importadores netos de energía, como la Argentina, el aumento del barril implica mayores dificultades en la balanza comercial y presiones adicionales sobre las cuentas fiscales.

  • El Brent volvió a ubicarse por encima de los US$100 por barril.
  • El WTI estadounidense supera los US$92, con fuerte volatilidad.
  • La producción en el Golfo de México se vio parcialmente paralizada.
  • Las rutas estratégicas de Medio Oriente siguen bajo amenaza.

“Cada episodio de tensión en Medio Oriente reactiva el riesgo sobre el flujo de petróleo y golpea primero a los precios internacionales y luego a la inflación global”, señalan operadores del mercado energético consultados por agencias internacionales.

Con este telón de fondo, los inversores monitorean de cerca tanto la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán como las perspectivas climáticas en el Atlántico. Cualquier señal de agravamiento podría empujar aún más al alza al barril, mientras que una distensión sostenida y la normalización de la producción en el Golfo de México serían claves para estabilizar el mercado y reducir la presión sobre la economía mundial.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -