El petróleo desplazó al campo y se convirtió en el principal producto de exportación argentino

Por primera vez, el crudo superó al maíz y a los derivados de la soja en las ventas externas del país. El crecimiento de Vaca Muerta modificó la composición del comercio exterior, aunque la agroindustria continúa siendo uno de los pilares de la economía argentina y del movimiento portuario regional.

El petróleo crudo pasó a ocupar el primer lugar entre los productos que Argentina exporta al mundo, desplazando a los tradicionales protagonistas del comercio exterior como el maíz y la soja. El cambio se produjo en mayo, cuando los envíos de petróleo alcanzaron una participación superior a la de los principales complejos agroexportadores.

El dato marca una modificación en la estructura de las exportaciones argentinas, históricamente asociadas a la producción agropecuaria. El avance del sector energético, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, permitió que el crudo encabezara las ventas externas durante ese período.

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Según los datos del intercambio comercial argentino, el petróleo representó el 12,3% del total exportado en mayo, por encima del maíz en grano, que explicó el 9%, y de la harina y pellets de soja, con el 8,8%.

Para una región como la del norte bonaerense, donde San Nicolás ocupa un lugar estratégico por su puerto y su vinculación con el movimiento de cargas, el cambio refleja una transformación en la composición de los productos que generan divisas para el país. Durante décadas, los granos y sus derivados fueron protagonistas del comercio exterior argentino y sostuvieron buena parte de la actividad logística vinculada a las terminales portuarias.

El crecimiento de las exportaciones energéticas no implica el desplazamiento de la agroindustria. La producción de soja, maíz y sus derivados continúa teniendo un papel central en la economía nacional y en la actividad de las zonas portuarias del río Paraná, con una fuerte presencia en el complejo exportador del norte bonaerense.

El nuevo escenario plantea una diversificación de la matriz exportadora argentina, con un mayor peso del sector energético junto a las actividades agropecuarias tradicionales. El desafío para las regiones vinculadas al comercio exterior será acompañar esa transformación con infraestructura y logística acordes al crecimiento de los distintos sectores productivos.

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