El llamado del Papa León XIV a una Europa dialoguista

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En el cierre de su visita apostólica de cuatro días a Francia, el papa León XIV eligió la ciudad de Metz para enviar un mensaje contundente a Europa: defender el multilateralismo, el Estado de derecho y el diálogo como herramientas centrales para preservar la paz y frenar las ambiciones de dominio.
Ante la presencia del presidente francés, Emmanuel Macron, el Pontífice describió un escenario global atravesado por guerras, hambre, deterioro de los vínculos sociales y una creciente desconfianza entre ciudadanos y gobiernos, alimentada por mentiras y engaños. En ese contexto, sostuvo que el multilateralismo constituye “la mejor defensa contra el deseo de dominio” y llamó a las naciones europeas a reafirmar su vocación de cooperación.
El discurso, pronunciado en francés en el Centro de Congresos Robert Schuman, tuvo una fuerte carga simbólica. Metz es la ciudad vinculada a Robert Schuman, uno de los padres fundadores del proyecto de integración europea, y también un territorio marcado por los conflictos del siglo XX, que pasó varias veces de manos francesas a alemanas y fue anexionado por la Alemania nazi en 1940.
Europa, el diálogo y la raíz cristiana del continente
Aunque no mencionó de forma explícita la invasión rusa a Ucrania, León XIV condenó lo que definió como una nueva “masacre sin sentido” en suelo europeo y reclamó “entablar un diálogo paciente, demostrar valentía en las negociaciones y estar dispuesto a ceder en ciertas posturas por el bien común de la paz”. Para el Papa, Europa tiene la capacidad de cortar el círculo vicioso de la confrontación si sostiene el respeto al otro y el cumplimiento de las reglas comunes.
El Pontífice también hizo hincapié en las raíces cristianas del continente. Sostuvo que Europa es más que una entidad geográfica: es una realidad “cultural e histórica” que no se puede comprender sin la influencia del cristianismo. Lejos de proponer una mirada excluyente, afirmó que esas tradiciones pueden convivir con los esfuerzos por construir un futuro plural, basado en el encuentro entre pueblos y culturas.
En la misma línea, recordó que Europa “ha florecido y progresado cuando ha sabido aprovechar lo mejor de su pasado y recrearlo de formas nuevas y creativas a través del encuentro con otros”. De este modo, vinculó la memoria histórica con la innovación política y social, y ubicó al diálogo entre Estados, religiones y comunidades como un factor imprescindible para sostener la convivencia democrática.
Macron y el fundamento judeocristiano de la integración
El acto reunió a autoridades de la Unión Europea, representantes de distintos países y líderes religiosos, entre ellos el rabino principal de Francia, Haïm Korsia, y Chems-Eddine Hafiz, rector de la Gran Mezquita de París. La presencia de diversas confesiones buscó reforzar el mensaje de pluralismo y cooperación interreligiosa.
En su intervención junto al Papa, Emmanuel Macron retomó la idea de las raíces históricas de Europa y la definió como una civilización asentada sobre una base “grecorromana y judeocristiana”. Aseguró que ese legado contribuyó a afirmar la primacía de la persona y, con el tiempo, la figura del “individuo libre y racional”.
El presidente francés, que acompañó la última misa de León XIV en Metz, señaló que ciudades, pueblos, escuelas, universidades, cafés y plazas públicas forman parte de una Europa construida sobre esa herencia común. En consonancia con el mensaje papal, subrayó la necesidad de preservar ese patrimonio cultural y espiritual sin resignar la apertura al diálogo y al multilateralismo, en un contexto internacional cada vez más tenso.
“Europa puede romper este ciclo defendiendo el principio del respeto a los demás… es posible expresar opiniones, demandas e intereses divergentes a través del diálogo y no de la confrontación”, remarcó León XIV.
Con este mensaje, la Santa Sede buscó interpelar a los líderes europeos para que profundicen los mecanismos de cooperación internacional y recuperen la confianza ciudadana en las instituciones democráticas, en un escenario mundial signado por la incertidumbre.

