El Gobierno busca oxígeno político tras el revés en el Senado

NewsITe
El oficialismo logró este miércoles un respiro en la Cámara de Diputados luego del duro traspié sufrido en el Senado con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Con la firma de tres dictámenes clave, el Gobierno se encamina a una sesión del 26 de agosto con un temario cargado y con el objetivo central de recomponer puentes con los bloques dialoguistas que resultan esenciales para aprobar su agenda de reformas.
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En la mira de la próxima sesión aparecen, entre otros puntos, el proyecto de adhesión de la Argentina al tratado internacional de cooperación en patentes, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el denominado régimen de Inocencia Fiscal, todos impulsados por la gestión de Javier Milei y trabajados en acuerdo con sectores aliados.
Tras el rechazo en la Cámara alta de los capítulos vinculados a la extranjerización de tierras y al manejo del fuego, el Gobierno entendió que debía recalibrar la relación con sus socios circunstanciales. La provincia de Misiones, cuyo voto fue determinante en aquella derrota, se convirtió en un caso testigo de este nuevo clima de acercamiento.
Gestos hacia Misiones y concesiones políticas
Con el aval del Ejecutivo, se aceleró la firma del dictamen del proyecto del diputado misionero Oscar Herrera Ahuad (Innovación Federal), que propone reducir el IVA a la fécula de mandioca del 21% al 10,5%. La iniciativa apunta a un sector productivo clave para Misiones y fue leída como un gesto concreto para recomponer la relación tras el revés senatorial.
En paralelo, el oficialismo aceptó modificar puntos sensibles del régimen de Inocencia Fiscal. A pedido de todos los bloques dialoguistas, se excluyó del beneficio a los funcionarios públicos, que quedarán fuera del esquema de simplificación de Ganancias que implicaba una suerte de “inmunidad tributaria”. El antecedente del vocero presidencial Manuel Adorni, que se había acogido a ese régimen, había encendido alarmas entre los aliados.
Esas concesiones allanaron el camino para que el dictamen avance hacia el recinto el 26 de agosto, en un paquete que incluye la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una pieza central del programa económico que impulsa La Libertad Avanza para limitar el financiamiento monetario al Tesoro y redefinir las funciones de la autoridad monetaria.
Tensión por los economistas invitados y pedido de disculpas
Aun con los avances, la jornada no estuvo exenta de cortocircuitos políticos. El oficialismo decidió convocar exclusivamente a cinco economistas de perfil liberal y ortodoxo para defender la reforma del Banco Central, lo que generó fuertes críticas de Unión por la Patria y malestar también entre los bloques dialoguistas, que consideraron innecesario el sesgo ideológico de la audiencia.
El punto de máxima tensión llegó con la exposición del mediático Miguel Boggiano, quien responsabilizó a todos los gobiernos anteriores –incluidos los de Cambiemos– por la herencia inflacionaria que recibió Milei. Sus dichos irritaron tanto al kirchnerismo como a dirigentes del PRO, la UCR y el MID, que venían acompañando el dictamen de mayoría.
“Distintos gobiernos utilizaron al Banco Central para estafar sistemáticamente a la sociedad hasta destruir el valor de su moneda nacional”, lanzó Boggiano, equiparando al radicalismo y al macrismo con el kirchnerismo en el manejo de la política monetaria.
Ante el riesgo de que algunos aliados retiraran sus firmas, la secretaria parlamentaria de La Libertad Avanza, Silvana Giudici, y luego el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, salieron a ofrecer disculpas públicas y a remarcar que la bancada libertaria no se sentía representada por el tono de la exposición del economista.
Aliados claves y proyección legislativa para el resto del año
La reacción del oficialismo para contener el malestar evidenció un cambio de actitud: la necesidad de cuidar los vínculos con los socios parlamentarios, conscientes de que cada voto resulta determinante para avanzar en el Congreso. La diputada del PRO Daiana Fernández Molero aclaró que su apoyo a la reforma del Banco Central responde a una convicción programática, mientras que Eduardo Falcone, del MID, decidió finalmente retirar su firma por considerar el episodio una “provocación”.
A pesar de este episodio, el balance del día fue positivo para el Gobierno: encadenó tres dictámenes, mejoró el canal de diálogo con los bloques dialoguistas y comenzó a amortiguar el impacto del tropezón en el Senado. En la estrategia oficial, estos acuerdos son la base para encarar la segunda parte del año legislativo.
En la hoja de ruta aparecen objetivos de alto voltaje político, como la reforma electoral, la aprobación del Presupuesto 2027 y la sanción definitiva del régimen de zonas frías para tarifas de gas. La capacidad del oficialismo para mantener cohesionada su red de apoyos en Diputados será decisiva para convertir esos proyectos en ley y sostener el programa de reformas de Javier Milei.

