Una noche histórica para despedir al capitán argentino

NewsITe
El Estadio Monumental se transformó este martes en el epicentro de la emoción futbolera mundial, en la que será recordada como la gran despedida de Lionel Messi con la Selección argentina. Desde horas antes del inicio del partido frente a Benín, las tribunas lucieron repletas y teñidas de celeste y blanco, con miles de hinchas decididos a acompañar al capitán en su último encuentro con la camiseta nacional.
La previa fue una verdadera fiesta popular. Varias bandas musicales se sucedieron sobre el escenario montado en el campo de juego y en diferentes sectores del estadio, haciendo vibrar al público y calentando el ambiente para una jornada que, más que un partido, se vive como un homenaje colectivo al mejor jugador argentino de las últimas décadas.
Uno de los momentos de mayor euforia se produjo cuando el Monumental entero comenzó a saltar al ritmo del clásico cántico “el que no salta es un inglés”, un himno de las tribunas argentinas que remite, inevitablemente, a la histórica rivalidad futbolera y a recuerdos de otras gestas albicelestes.
Messi, entre lágrimas y ovaciones en su última función
Mientras tanto, en el trayecto hacia el estadio, Messi no pudo contener las lágrimas al observar por las ventanillas del micro el fenómeno que su figura genera en todo el país. Calles cortadas, banderas en balcones y familias completas vestidas con la 10 acompañaron el recorrido hasta Núñez, en una muestra más del lazo afectivo que el capitán construyó con la gente.
A los 39 años, cumplidos el pasado 24 de junio, el rosarino pone punto final a una etapa brillante con la Selección mayor. A lo largo de 205 partidos oficiales, convirtió 125 goles y brindó 68 asistencias, cifras que lo convierten en el máximo artillero y uno de los mejores asistentes de la historia del combinado nacional.
Un palmarés que marcó una era en la Selección
El tramo final de la carrera de Messi con la celeste y blanca estuvo signado por los títulos que durante años se le negaron. Bajo la conducción de Lionel Scaloni, el capitán lideró a un grupo que cortó la racha de frustraciones y encadenó conquistas de enorme peso deportivo y simbólico.
- Copa América 2021, en Brasil, con la histórica final ganada ante el local en el Maracaná.
- Finalissima 2022, frente a Italia en Wembley, que reafirmó el dominio argentino a nivel de selecciones.
- Mundial de Qatar 2022, considerado por muchos como la consagración definitiva de Messi en la elite histórica del fútbol.
- Copa América 2024, que consolidó el ciclo ganador del plantel campeón del mundo.
“No es solo lo que ganó: es la manera en que hizo jugar y soñar a varias generaciones de argentinos”, coinciden los hinchas en las tribunas del Monumental.
En este contexto, el choque ante Benín funciona casi como una excusa dentro de un rito mayor: el agradecimiento de un país futbolero a su gran ídolo contemporáneo. Más allá del resultado, la noche en Núñez quedará grabada por la comunión entre Messi y la gente, por los cánticos que retumbaron en cada rincón del estadio y por la certeza de haber sido testigos del adiós de una leyenda con la camiseta argentina.

