El método israelí que guía la reconstrucción de Venezuela tras el devastador terremoto

Una misión técnica enviada por Israel colabora con las autoridades venezolanas para evaluar edificios dañados mediante un sistema de clasificación por colores que define cuáles pueden habitarse, repararse o demolerse.

Diecisiete años después de la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Israel y Venezuela, el doble terremoto que sacudió la costa central venezolana el pasado 24 de junio abrió un inesperado canal de cooperación entre ambos países. Una misión técnica israelí trabaja junto a las autoridades venezolanas para evaluar el estado de cientos de edificios afectados y colaborar en las primeras etapas de la reconstrucción.

La delegación está encabezada por el embajador Yoed Magen y reúne a ingenieros, especialistas en evaluación estructural y expertos en gestión de emergencias pertenecientes al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel y al Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel. La asistencia se centra en determinar qué inmuebles pueden volver a ser habitados, cuáles requieren rehabilitación y cuáles deberán ser demolidos.

Según explicó Magen en una entrevista con Infobae, la decisión de brindar ayuda respondió exclusivamente al impacto humanitario del desastre.

“No tenemos relaciones diplomáticas desde hace 17 años, pero eso no fue un impedimento. Desde el momento en que supimos del terremoto ofrecimos nuestra ayuda y aquí estamos trabajando”.

El embajador señaló que la misión fue enviada por decisión del primer ministro Benjamin Netanyahu y del ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, como parte de la política israelí de responder a desastres naturales mediante equipos especializados.

Además de inspeccionar edificios, los especialistas comparten protocolos y metodologías desarrollados por Israel durante décadas de experiencia en escenarios de emergencia.

“Normalmente nosotros no esperamos a que nos llamen. Cuando nos enteramos de una crisis o de un desastre natural, actuamos de inmediato. Reunimos a las personas con experiencia en este tipo de situaciones, organizamos los equipos y ofrecemos nuestra ayuda. Pero, muy importante, también preguntamos al país receptor cuáles son sus necesidades”.

El sistema de colores para evaluar los edificios

La ausencia de relaciones diplomáticas obligó a resolver distintos desafíos logísticos, ya que Israel no cuenta con embajada en Caracas. Sin embargo, una vez iniciados los contactos, la coordinación con el Ministerio de Obras Públicas venezolano permitió comenzar rápidamente las inspecciones conjuntas.

El eje del trabajo consiste en aplicar un sistema de evaluación estructural basado en colores. Tras analizar columnas, vigas, losas y otros componentes de cada edificio, los especialistas determinan el nivel de seguridad de la construcción.

“El color rojo significa que el edificio debe ser demolido porque ya no es recuperable; el amarillo indica que puede rehabilitarse, aunque requiere un trabajo importante; y el verde corresponde a edificios que sufrieron daños, pero que pueden volver a utilizarse casi de inmediato”.

Magen destacó que esta metodología es el resultado de años de capacitación y experiencia acumulada por Israel.

“Se requiere mucha metodología, mucha práctica y mucha experiencia. Israel tiene esa experiencia debido a todos los ataques con misiles contra nuestras ciudades, que dejan edificios destrozados. Así que estamos compartiendo estos conocimientos con las autoridades de Venezuela”.

La asistencia continuará después del regreso de la misión

La clasificación de las estructuras constituye el punto de partida del plan de reconstrucción que desarrolla el Ministerio de Obras Públicas venezolano junto con la delegación israelí. A partir de esos informes técnicos, las autoridades podrán definir qué edificios serán recuperados, cuáles deberán demolerse y cómo avanzar en las siguientes etapas.

Magen explicó que la primera prioridad consiste en intervenir las construcciones irrecuperables para eliminar riesgos. Luego será necesario retirar los escombros una vez descartada la presencia de víctimas, antes de iniciar la recuperación de viviendas e infraestructura.

El embajador también adelantó que la cooperación continuará cuando los especialistas regresen a Israel.

“Una vez que todos los equipos hayan regresado a Israel, continuaremos apoyando a los técnicos del Ministerio de Obras Públicas de Venezuela mediante reuniones por Zoom, brindándoles capacitación en aquellos temas en los que la requieran. No necesariamente nos necesitarán, pero, si es así, estaremos disponibles para apoyarlos y asegurarnos de que no se queden solos”.

La misión también dejó momentos de fuerte carga emocional. Magen recordó que, tras aprobar la seguridad de uno de los edificios inspeccionados, los vecinos que aguardaban en el exterior reaccionaron con aplausos.

“Los ingenieros aprobaron un edificio y todos los residentes estaban esperando afuera. Cuando recibieron la noticia comenzaron a aplaudir. Fue un momento muy emotivo”.

Según datos oficiales, el terremoto dejó hasta el momento más de 3.800 muertos, 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda, además de cientos de edificios dañados y miles de desplazados.

Para el diplomático, la reconstrucción demandará tiempo, pero considera que el país podrá recuperarse.

“Es cuestión de un esfuerzo nacional. Sí se puede. Después de un desastre siempre hay un período de rehabilitación y, al final, después de unos años, las cosas vuelven a estar como estaban e incluso pueden estar mejor”.

Antes de finalizar, dejó un mensaje dirigido a la población venezolana.

“Tienen que ser fuertes y apoyarse unos a otros. Lo que más fortalece a un pueblo es la unión, y esa unión es muy importante. Sabemos que tienen esa fuerza y esa convicción, y que van a superar esta tragedia que están viviendo ahora”.

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