El mercado accionario recupera terreno mientras los bonos siguen bajo presión

NewsITe
La Bolsa porteña cerró una rueda claramente positiva, con el S&P Merval avanzando 2,5% en pesos y más de 3% medido en dólares, en lo que fue su mayor suba en 25 jornadas, desde fines de julio. El salto se dio en una sesión atravesada por la caída del dólar contado con liquidación (CCL), que retrocedió alrededor de 0,6%, y por un clima internacional más cauteloso.
El rebote se concentró en el sector financiero y en papeles de gran peso dentro del índice, que venían siendo castigados a lo largo de agosto. Sin embargo, esta recuperación en la renta variable no se trasladó al segmento de deuda: los bonos soberanos volvieron a operar débiles, con caídas focalizadas en los tramos más largos, lo que mantuvo al Riesgo País argentino por encima de los 500 puntos básicos. Al cierre, el indicador elaborado por JP Morgan se ubicó en torno de los 512 puntos.
En el plano internacional, la jornada estuvo marcada por un nuevo foco de tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán, que impulsó el precio del petróleo cerca de 2,8%. A contramano, los principales índices de Wall Street se movieron en terreno negativo: el S&P 500 y el Nasdaq cedieron alrededor de 0,4%, mientras que el Dow Jones perdió cerca de 0,7%. El oro, tradicional refugio en contextos de incertidumbre, retrocedió cerca de 1%.
Acciones líderes y performance sectorial
Dentro de las 20 acciones que integran el panel líder, 17 terminaron en alza y el promedio del Merval mostró un avance cercano al 1,9%, moderado por el efecto de la capitalización bursátil. Los papeles de mayor ponderación aportaron un impulso adicional que llevó la suba total del panel al 2,3%.
Los servicios financieros fueron la locomotora de la rueda, con un incremento sectorial del 2,7%. Entre los bancos, BBVA encabezó las mejoras con un salto del 4,6%, seguido de cerca por Supervielle, que ganó 4,5%, y Grupo Financiero Galicia, que sumó 4,2%. Entre las empresas ligadas al sector real, Cresud avanzó 4,4%, mientras que Ternium Argentina se destacó por el lado negativo, con una baja de 1,8%.
ADRs argentinos y rebote en el exterior
En Nueva York, los certificados de depósito argentinos (ADRs) amplificaron el movimiento positivo de las acciones locales, a pesar de la corrección de los índices norteamericanos. La mayoría cerró con fuertes subas, reflejando un interés renovado de los inversores por activos argentinos de riesgo.
- BBVA: subida de 6,1% en Wall Street.
- Grupo Financiero Galicia: incremento del 5,2%.
- Supervielle: mejora de 4,7%.
- Banco Macro: avance de 4,7%.
- Cresud: aumento de 3,4%.
- YPF: recuperación de 3,1%.
- TGS: suba de 3,1%.
- Pampa Energía: alza de 2,9%.
El comportamiento conjunto del Merval y de los ADRs sugiere que la mejora de las acciones responde tanto a factores domésticos —como la expectativa sobre el escenario político y económico— como al reposicionamiento táctico de los inversores, tras varias ruedas de castigo.
Bonos, Riesgo País y prima electoral
A diferencia de las acciones, la renta fija mostró mayor fragilidad. Los bonos globales emitidos bajo ley de Nueva York retrocedieron en promedio 0,6%, mientras que los títulos bajo legislación local cedieron alrededor de 0,3%. Las bajas más marcadas se concentraron en los vencimientos largos, con el GD38, GD35, GD41 y GD46 cayendo entre 0,8% y 1%, en tanto que los tramos más cortos se movieron de manera más neutra.
En este contexto, el Riesgo País se mantuvo firme en la zona de los 512 puntos básicos, reflejando que el mercado aún exige una prima elevada para financiar al país. Analistas señalan que la deuda en dólares de largo plazo sigue condicionada por la incertidumbre electoral y por un entorno financiero global menos favorable para los activos emergentes.
Entre los instrumentos en pesos, los Bopreales registraron movimientos acotados: la Serie I mostró una leve baja, mientras que la Serie IV anotó una pequeña suba. Los Boncap en moneda local avanzaron cerca de 0,3%, en línea con otras alternativas de corto plazo, que tuvieron una rueda más estable y defensiva frente a la volatilidad externa.
La rueda dejó un contraste claro: fuerte rebote de las acciones y debilidad persistente en la deuda soberana, en un escenario marcado por la prima electoral y la tensión geopolítica.
Con este telón de fondo, los operadores seguirán de cerca la evolución del Riesgo País, la dinámica del dólar financiero y las señales de la economía global, especialmente de la Reserva Federal y del conflicto en Medio Oriente, factores que pueden definir el tono de las próximas ruedas en la plaza argentina.

