El lago Kinneret descendió hasta los 213 metros por debajo del nivel del mar Mediterráneo, mientras Israel enfrenta temperaturas cercanas a los 45 grados.

El nivel del mar de Galilea, conocido históricamente como lago Kinneret, descendió hasta la denominada “línea roja inferior”, ubicada a 213 metros por debajo del nivel del mar Mediterráneo, como consecuencia de una extrema ola de calor que afecta a Israel. Para este domingo se prevén temperaturas cercanas a los 45 grados Celsius, según informaron medios locales.
El descenso hasta ese umbral representa una señal de alarma sobre el estado del lago, uno de los principales reservorios de agua dulce de la región. Sin embargo, no es la primera vez que el nivel del agua alcanza registros de este tipo.
“Vemos cómo retrocede el Kinneret cada día […] Ya hemos vivido situaciones similares de descenso del nivel en el pasado, y en más de una ocasión llegó después un invierno lluvioso que corrigió la situación y devolvió el agua; todos esperamos que así sea también este próximo invierno”, afirmó Aviad Ben-Hor, director de la playa de Amnon en la Asociación de Ciudades del Kinneret.
Un recurso estratégico para la región
El mar de Galilea se encuentra en el valle del Jordán, a unos 210 metros por debajo del nivel del mar. Además de su relevancia histórica y religiosa, constituye una fuente hídrica estratégica para Israel.
El lago también forma parte de los acuerdos de abastecimiento de agua con Jordania, por lo que la evolución de su nivel resulta un aspecto de importancia para el suministro regional.
Si bien el actual descenso encendió las alertas, antecedentes registrados en años anteriores muestran que períodos de lluvias intensas durante el invierno permitieron recuperar el volumen de agua y revertir situaciones similares. Las expectativas de las autoridades locales están puestas en que ese escenario vuelva a repetirse durante la próxima temporada invernal.

