El implante mamario se posiciona al tope de la demanda de cirugías estéticas en San Nicolás

SALUD

La cirugía plástica dejó de ser tabú y se instaló como una elección cada vez más personalizada. Hoy manda la especialización médica y el acceso a tecnología que anticipa resultados. La escala es liderada por la intervención de aumento mamario, la lipoescultura y la rinoplastia. Los valores para un implante de mamas puede costar entre 3500 y 4000 dólares.

De la redacción de EL NORTE 
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La cirugía plástica ya no es lo que era hace una o dos décadas. Hoy el rubro se ha transformado, impulsado por la tecnología, los cambios socioculturales y una mayor exposición en redes sociales. El Dr. Nahuel González Ciani, cirujano plástico especializado en contorno corporal y cirugía mamaria, detalla en diálogo con EL NORTE cómo se vive esta transformación, también en San Nicolás.

“Antes un cirujano plástico hacía todo”, afirma el Dr. González Ciani. “Te hacía lifting, rinoplastia, blefaroplastia, mamas, abdomen… Hoy está todo muy subespecializado, muy sectorizado”. Esta evolución ha llevado a que los profesionales se enfoquen en áreas específicas: algunos solo rostro (rinoplastia, lifting, párpados), otros únicamente mamas (implantes, reconstrucción) y otros, como él mismo, se dedican al contorno corporal y mamario.

Esta tendencia responde a una demanda más exigente, pacientes más informados y una cirugía más precisa, donde cada detalle cuenta. “Yo me dedico solo a contorno corporal y mamario, y me esmero y especializo para que la satisfacción sea alta dentro de estos procedimientos. Esa es la tendencia a nivel mundial: cirujanos plásticos subespecializados”, enfatiza.

En cuanto a los procedimientos más demandados, el Dr. González Ciani detalla el podio en Argentina: primero el aumento mamario, seguido por la liposucción o lipomarcación y, en tercer lugar, la rinoplastia.

Con respecto a los costos, un aumento mamario parte desde los 3500 a 4000 dólares, aunque esto puede variar según la experiencia del cirujano y el nivel de la clínica donde se realice la intervención. “En Buenos Aires, por ejemplo, hay clínicas de alta complejidad que ofrecen habitaciones compartidas, individuales o vip, cada una con su costo específico”, explica.

Una de las grandes diferencias entre la cirugía plástica y otras especialidades médicas es que promete un resultado visual. Esto genera una enorme expectativa en los pacientes. “La preocupación mayor es lograr el objetivo. Hoy en día tenemos herramientas de avanzada como los simuladores mamarios: con tres fotos la paciente puede verse directamente con el implante que va a elegir. Lo mismo sucede en contorno corporal y rinoplastia”, señala el cirujano.

Según las edades

El tipo de cirugía varía significativamente según la edad del paciente. Las mujeres de entre 20 y 35/40 años suelen buscar aumentar el busto, afinar la nariz o realizarse una lipoescultura para contornear su cuerpo de acuerdo al canon de belleza actual. Pasados los 40, la demanda se enfoca más en revertir los efectos del embarazo: “La piel del abdomen se torna flácida, las mamas pierden su turgencia y muchas pacientes nos dicen ‘quiero ponerme una bikini y estar cómoda como cuando tenía 20 años’”, cuenta el especialista.

En cambio, después de los 55 años, las consultas se centran en procedimientos faciales como el lifting y la blefaroplastia, buscando disimular los signos del envejecimiento. “Quieren recuperar la triangularidad del rostro o poder maquillarse sin que la piel sobrante en los párpados les moleste”, detalla.

“El cambio más grande en la actitud de los pacientes es que ahora se animan más. Las redes sociales ayudaron muchísimo”, reconoce González Ciani. Ver el trabajo diario de los cirujanos, sus casos clínicos y hasta su día a día genera cercanía con los potenciales pacientes.

Al respecto, mencionó que las pacientes jóvenes, por su parte, están hiperconectadas e hiperinformadas. “Saben todo, pero también hay que tener cuidado con las modas”, advirtió. En ese sentido, el rol del profesional es clave: “Siempre hay que pensar no solo en el cuerpo de los 20, sino en cómo se va a ver a los 50. La decisión que tomen las va a acompañar toda su vida”.

Finalmente, antes de cualquier cirugía, el Dr. González Ciani sugiere tener claros los objetivos: “Primero ver fotos de los resultados que buscan para saber si podemos lograrlos. Es fundamental”. Además, en aumento mamario, recomienda “no sobrepasar el volumen aconsejable para la anatomía” y en lipoescultura, lograr un equilibrio: “Si el abdomen está muy marcado pero el resto del cuerpo no está tonificado, se ve raro. En esos casos, es mejor un resultado más natural”.

Por último, destacó otro punto clave, como ser el compromiso con los cuidados posoperatorios. “Cumplir los controles es parte del éxito. El desafío número uno es cumplir la expectativa de la paciente, siempre priorizando la seguridad”, indicó.

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