En Casa Rosada confían en reunir el respaldo de los gobernadores aliados para avanzar con la sanción del proyecto de modernización.

Tras la oficialización del llamado a sesiones extraordinarias, el Gobierno se esperanza con obtener la sanción de la Reforma Laboral, uno de los objetivos principales del presidente Javier Milei.
Según la Agencia Noticias Argentinas, una importante fuente con acceso al despacho presidencial confirmó que, dentro de la administración libertaria, aseguran contar con el número necesario para aprobar el proyecto, que se tratará entre el 10 y el 11 de febrero.
Asimismo, a priori descartan cambios en el articulado, aunque admiten que si no modifica el espíritu y aporta, no tendrían problemas en implementarlos siempre y cuando “no alteren el espíritu de la nota”.
“No veo por qué los aliados no nos acompañarían. Todos se benefician con la Reforma Laboral”, expresó una importante fuente ante la agencia Noticias Argentinas.
Lo cierto es que la mesa chica se reunió el pasado viernes con el objetivo de desplegar la estrategia necesaria entre los alfiles libertarios que le permitan sumar las voluntades necesarias para anotarse un nuevo logro legislativo.
Para la fecha, la exministra de Seguridad devenida en jefa de bloque de La Libertad Avanza impulsó una comisión de trabajo en la Cámara de Senadores a cargo de la abogada laboralista Josefina Tajes para dar lugar a las sugerencias de los sectores involucrados.
Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, recorre las provincias con la idea de canjear pedidos provinciales menores por respaldos, en Casa Rosada descartan implementar “compensaciones” a los mandatarios provinciales que se muestran reticentes al articulado tributario del proyecto diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
“La compensación va a surgir del crecimiento que va a generar, tanto en sus recursos propios como en la coparticipación”, sintetizó ante este medio una fuente inobjetable al respecto.

