El Ejecutivo se despega de un salario mínimo de siete cifras

NewsITe
El Gobierno nacional descartó establecer un piso salarial obligatorio de $1.000.000, ya sea a través del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) o por la vía de las homologaciones de los convenios colectivos. Fuentes de la Secretaría de Trabajo indicaron que la administración se limitará a sugerir una revisión de las categorías más bajas, pero que la definición de los ingresos quedará librada a la negociación de cada actividad.
La aclaración se conoció después del fracaso de la última reunión del Consejo del Salario, donde representantes empresariales y gremiales no lograron un acuerdo para actualizar el SMVM. Las centrales sindicales rechazaron la oferta de las cámaras, que planteaban un incremento del 1,8% en septiembre y del 1,7% mensual desde octubre, y se retiraron del plenario. Ante este escenario, el Poder Ejecutivo resolvió que fijará por laudo el nuevo valor del salario mínimo.
En la Casa Rosada buscan despegarse de la versión que hablaba de un piso universal de $1.000.000, difundida en los últimos días en medio de la tensión inflacionaria y del deterioro del poder adquisitivo. Desde Trabajo remarcan que, si bien se alentó de manera informal a empresas y sindicatos a mejorar los salarios de las categorías más rezagadas, no habrá una imposición generalizada ni un monto de referencia obligatorio para todas las actividades.
Tensión con la CGT y debate por la intervención en paritarias
La postura oficial profundizó el malestar en la Confederación General del Trabajo (CGT), que reclama que el salario mínimo, hoy fijado en $376.600, no quede por debajo de los $911.202 y llegue a $993.300 hacia diciembre. Para la central obrera, esos valores son el umbral mínimo para comenzar a recomponer los ingresos frente a la escalada de precios.
Jorge Sola, cosecretario general de la CGT, cuestionó con dureza la supuesta sugerencia de un piso de $1.000.000, a la que calificó como una “operación de prensa”. El dirigente remarcó que resulta contradictorio que el Gobierno intente influir en negociaciones que, en los hechos, dice querer dejar en manos del sector privado. “Ya que actúan elevando el piso, debieran dejar de poner el techo”, disparó, en referencia a la incidencia oficial en las paritarias.
Desde el Ministerio de Capital Humano, sin embargo, reiteran que no se retendrán acuerdos paritarios que no alcancen el millón de pesos, ni se diseñará un mecanismo que obligue a las partes a superar ese umbral. El mensaje es que el Ejecutivo no quiere aparecer como fijando pisos ni techos formales, sino como moderador del proceso para evitar que las recomposiciones salariales se trasladen de inmediato a los precios.
Salario mínimo, inflación y poder adquisitivo
La discusión por el salario mínimo se da en un contexto de alta inflación y caída del consumo, donde cada punto de aumento en las remuneraciones tiene impacto sobre los costos empresariales y la competitividad. El SMVM funciona como referencia para una amplia franja de trabajadores no registrados, beneficiarios de programas sociales y jubilados, por lo que sus actualizaciones suelen irradiar al resto de la economía.
- La CGT exige que el nuevo piso no sea inferior a $911.202.
- El salario mínimo vigente es de $376.600, muy por debajo de esa referencia.
- Las cámaras empresariales ofrecen subas graduales, temiendo un mayor traslado a precios.
- El Gobierno aspira a moderar los aumentos para no recalentar la inflación.
“Ya que actúan elevando el piso, debieran dejar de poner el techo”, afirmó Jorge Sola, cosecretario general de la CGT, al cuestionar la intervención oficial en las negociaciones salariales.
Por ahora, el desenlace de la pulseada quedará en manos del laudo presidencial, mientras sindicatos y empresarios miden fuerzas en medio de una economía frágil. Lo que se resuelva en torno al salario mínimo será clave para el rumbo inmediato del ingreso de los trabajadores y para la dinámica de los precios en los próximos meses.

