El Gobierno reconoció que algunos métodos de medición del INDEC necesitan una actualización, pero consideró inconveniente avanzar con modificaciones cerca de un año electoral. La aclaración llegó después de que el Presidente cuestionara los indicadores oficiales que mostraron una caída de la actividad económica.

El Gobierno descartó avanzar con cambios en la metodología utilizada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), luego de que el presidente Javier Milei cuestionara los indicadores oficiales que mostraron un retroceso de la actividad económica. Desde el Ejecutivo admitieron que algunas mediciones deberían actualizarse, aunque sostuvieron que no es el momento para hacerlo por la cercanía del año electoral.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, explicó este martes en conferencia de prensa que existe “una necesidad de actualización de algunas metodologías”. Señaló, sin embargo, que una modificación en este momento podría abrir cuestionamientos sobre las estadísticas oficiales.
“El problema es querer hacerlo en el medio de un proceso de estabilización, y especialmente acercándonos al año electoral, en el cual puede haber todo tipo de críticas, de cambiar la metodología de análisis justamente en un camino en el cual la inflación va bajando”, sostuvo.
Ravier agregó que los organismos estadísticos deben revisar periódicamente la forma en que elaboran sus indicadores, aunque aseguró que actualmente no tiene información sobre una modificación en estudio. “Los institutos nacionales de estadística de todos los países del mundo tienen que ir actualizando las metodologías, tienen que ir actualizando los indicadores. No tengo información hoy de que se esté pensando hacer, pero sé que en algún momento se debería hacer”, afirmó.
Las críticas de Milei a los datos oficiales
La aclaración del Gobierno se produjo después de que Milei cuestionara públicamente las estadísticas elaboradas por el propio INDEC. El Presidente afirmó en una entrevista televisiva que “los indicadores están arrojando cualquier cosa”. Y planteó que las series desestacionalizadas presentan problemas para reflejar los cambios estructurales que, según su interpretación, atraviesa la economía argentina.
La discusión tomó fuerza a partir del último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). En julio, el indicador registró una caída interanual del 1,4% y un retroceso desestacionalizado del 2,9% frente a junio, mientras que la medición de tendencia-ciclo mostró un avance del 0,2%.
Milei rechazó que esos números permitan hablar de una recesión y definió el escenario como una “desaceleración del ritmo de expansión”. También vinculó el desempleo del 7,9% con una “expansión de la oferta laboral”, al sostener que hay más personas incorporándose a la búsqueda de trabajo.
El Ejecutivo puso el foco especialmente en la tendencia-ciclo para interpretar la marcha de la economía. Ravier señaló que esa es la medición que el Gobierno prefiere observar y planteó que los resultados desestacionalizados pueden verse afectados por modificaciones en los patrones de estacionalidad.
“Nosotros miramos tendencia ciclo, ese es el indicador que nosotros preferimos ver”, afirmó. Según el vocero, los indicadores desestacionalizados “pueden estar dando datos raros” debido al “cambio estructural que hoy vive Argentina”.
El antecedente de los cambios postergados
La discusión sobre la metodología del INDEC ya había quedado expuesta en febrero, cuando Marco Lavagna dejó la conducción del organismo. El entonces titular había impulsado actualizaciones en distintas mediciones, entre ellas la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018.
El Gobierno finalmente postergó esa modificación con el argumento de que no resultaba conveniente cambiar la medición mientras avanzaba el proceso de desinflación. Según la información consignada en el material original, pese a aquellas diferencias, la salida de Lavagna se produjo en buenos términos.
Los últimos registros del INDEC, además, muestran diferencias entre distintos sectores de la economía. Mientras el EMAE retrocedió en julio tanto en la comparación interanual como frente al mes anterior en términos desestacionalizados, las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 2,1% interanual y acumularon una baja del 2,7% durante los primeros siete meses del año.
En los centros de compras ocurrió lo contrario: las ventas aumentaron 1,9% interanual a precios constantes. En medio de esos resultados dispares y del cuestionamiento presidencial a las estadísticas, el Gobierno reconoció que existen metodologías que deberán actualizarse, pero descartó hacerlo ahora ante la proximidad del calendario electoral.

