OSFA se prepara para operar en forma plena mientras se apaga IOSFA

NewsITe
El Gobierno nacional avanza en la reconfiguración del sistema de salud de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, con la disolución progresiva del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) y la puesta a punto de la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). El proceso está reglamentado por el decreto 88/2026, que fija plazos concretos para completar la transición.
Según fuentes del Ministerio de Defensa, la administración libertaria trabaja en los pasos finales para que OSFA cuente con personería jurídica propia, legitimación procesal y los recursos materiales necesarios para funcionar de manera autónoma. La nueva estructura hereda parte del universo de más de 500 mil beneficiarios que estaban bajo IOSFA y se especializa en la atención del personal de las Fuerzas Armadas.
En paralelo, ya está en marcha la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad de Argentina (OSFFESEG), que atiende a los efectivos de la Prefectura Naval Argentina y la Gendarmería Nacional. Este esquema presta servicios a unos 197 mil afiliados mediante un convenio con la empresa de medicina prepaga Medicus, siguiendo una lógica distinta a la del sistema que depende de Defensa.
OSFA concentrará la cobertura del Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, manteniendo la red de hospitales y centros de salud propios en todo el país, con fuerte presencia en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Mientras culmina la transición, la estructura funciona con el apoyo del denominado “IOSFA residual”, que garantiza prestaciones básicas impostergables, como derivaciones urgentes y tratamientos de alta complejidad.
Transición, plazos y nueva estructura de control
De acuerdo con el decreto publicado en el Boletín Oficial el 5 de febrero de 2026, el plazo máximo para completar la división definitiva de las prestaciones entre las distintas fuerzas es el 4 de febrero de 2027. Hasta entonces, IOSFA continuará acotado a la cobertura de medicamentos de alto costo, tratamientos oncológicos y otras prácticas complejas, con la mira puesta en su cierre definitivo una vez que las nuevas obras sociales estén plenamente operativas.
El proceso es monitoreado por una comisión asesora integrada por los ministerios de Defensa, Seguridad, Salud y Economía, junto con la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Este cuerpo colegiado supervisa los aspectos técnicos, legales y financieros de la disolución de IOSFA y el armado de las nuevas estructuras.
Al frente de OSFA está el general de brigada Pablo Guillermo Plaza, quien impulsa un rediseño del modelo de gestión con el objetivo de “eficientizar” el funcionamiento y modernizar los mecanismos de control. Entre las iniciativas en estudio figura el desarrollo de una aplicación con sistema de token para verificar la identidad de los afiliados y reducir irregularidades en la utilización de los servicios.
La pesada herencia: deuda y señalamientos a la gestión anterior
Uno de los núcleos más sensibles de la transición es la situación financiera que deja IOSFA. En el oficialismo señalan que la obra social acumuló una deuda cercana a los 241 mil millones de pesos, producto de un período prolongado de precios regulados y atrasados, que atribuyen a la gestión de Alberto Fernández, y de supuestas irregularidades en el cálculo de aportes solidarios y contribuciones patronales.
- Un tramo de la deuda, estimado en 81 mil millones de pesos y correspondiente a las Fuerzas Armadas, ingresó en un proceso de regularización a mediados de abril.
- Resta resolver la situación de unos 160 mil millones vinculados a las Fuerzas de Seguridad, donde todavía no se definió el mecanismo de cancelación definitiva.
“Hay aportes y contribuciones irregulares desde su fundación. El cálculo estuvo mal hecho”, sintetizan en el Gobierno, aunque aclaran que, de ser necesario, el Tesoro Nacional absorberá lo que falte para saldar las obligaciones con el propio Estado.
Con plazos legales fijados y una deuda millonaria en revisión, la reforma del sistema de salud de las Fuerzas Armadas y de Seguridad se transformó en un capítulo clave de la agenda de reorganización estatal. Desde OSFA aseguran que la transición se realiza “en tiempo récord”, con el objetivo de garantizar continuidad en la atención y mejorar la calidad del servicio para el personal militar y sus familias.

