El dólar mayorista arrancó septiembre con una leve baja

NewsITe
El dólar mayorista retrocedió este lunes y se ubicó en $1.511, en una rueda que volvió a evidenciar la dinámica de “serrucho” en el tipo de cambio: pequeñas subas y bajas diarias, pero sin grandes cambios en el nivel general de la cotización. La operatoria se dio en un contexto de menor intervención del Banco Central (BCRA) y de una administración cambiaria más flexible por parte del Gobierno.
En las últimas jornadas, el precio del dólar mayorista se movió en torno de los $1.500, alternando avances y retrocesos. Este comportamiento responde, según operadores de la city porteña, a un esquema en el que la autoridad monetaria permite correcciones acotadas sin fijar una línea completamente rígida, pero procurando evitar sobresaltos bruscos en el mercado.
En el segmento minorista, el dólar oficial en las ventanillas del Banco Nación cerró a $1.485 para la compra y $1.535 para la venta. El promedio que releva diariamente el Banco Central, tomando las principales entidades financieras del país, se ubicó en $1.484,17 para la compra y $1.535,36 para la venta, niveles que confirman la relativa estabilidad del tipo de cambio regulado.
Paralelos dispares y menor compra de reservas
Entre las cotizaciones financieras y alternativas, la jornada mostró movimientos mixtos. El dólar MEP avanzó hasta los $1.533,56, mientras que el contado con liquidación (CCL), utilizado por grandes inversores para girar divisas al exterior, retrocedió hasta los $1.592,41. En tanto, el dólar blue, referencia informal de la plaza minorista, bajó hasta alrededor de $1.540, manteniéndose apenas por encima del oficial financiero.
El arranque de mes también dejó una señal relevante desde el punto de vista cambiario: el Banco Central compró apenas US$ 15 millones en el mercado oficial. Se trata del menor monto para un inicio de mes desde que está en marcha el actual programa de acumulación de reservas, lo que refleja una menor oferta de divisas y una demanda de cobertura más activa por parte de empresas que deben afrontar pagos al exterior.
El lunes, la mayor intensidad en la búsqueda de dólares para importaciones y compromisos externos llevó la cotización mayorista hasta un máximo intradiario de $1.514, para luego retroceder y cerrar un peso por debajo. Para los analistas, este comportamiento es consistente con un esquema de “microdevaluaciones” administradas, en el que se habilitan pequeñas oscilaciones diarias en función de las condiciones de oferta y demanda.
Qué implica el “modo serrucho” para el mercado
- Evita saltos bruscos en el tipo de cambio, pero no congela la cotización.
- Permite que el BCRA intervenga con menor intensidad, cuidando las reservas.
- Genera un escenario de incertidumbre acotada, donde empresas e inversores siguen de cerca cada movimiento diario.
En la city sostienen que el dólar se mueve en “modo serrucho”: un patrón de pequeñas subas y bajas que mantiene la cotización en una franja relativamente estable.
Con este telón de fondo, el mercado cambiario ingresa en septiembre atento a dos factores claves: la capacidad del Banco Central para seguir sumando reservas en un contexto de menor liquidación de exportaciones y la evolución de la demanda privada de dólares, tanto para cobertura financiera como para el pago de obligaciones externas. Mientras tanto, el dólar mayorista sigue oscilando alrededor de los $1.500, marcando el pulso del resto de las cotizaciones.

