Tras la muerte del Indio Solari, vuelve a tomar relevancia una de las páginas más recordadas de la historia musical de la región: el recital que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ofrecieron en Villa Ramallo el 9 de septiembre de 1989, en la discoteca Sobredosis.

La muerte de Carlos Alberto Solari, el Indio Solari, reavivó innumerables recuerdos entre los seguidores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Entre ellos sobresale una fecha que quedó grabada en la memoria de la región: el recital que la banda brindó en Villa Ramallo el 9 de septiembre de 1989.
Aquella noche, el grupo se presentó en las instalaciones de la discoteca Sobredosis Discotheque, un escenario que fue testigo de uno de los conciertos más recordados por los seguidores locales. Con el paso de los años, el espectáculo adquirió un valor histórico dentro de la trayectoria de la banda.
La presentación tuvo una relevancia especial porque se convirtió en el último recital realizado por Los Redondos en el interior del país antes de la salida oficial de su tercer álbum de estudio, «Bang! Bang! Estás liquidado». De esta manera, Villa Ramallo quedó asociada a un momento clave en la evolución artística del grupo liderado por el Indio Solari y Skay Beilinson.
El concierto reunió canciones que ya formaban parte del repertorio habitual de la banda y también anticipó parte del material que poco tiempo después integraría su nuevo trabajo discográfico. Por ese motivo, la actuación es recordada como una bisagra dentro de la historia del grupo.
Una noche de 21 canciones que quedó en la memoria de los fanáticos
Durante aquella jornada, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota interpretaron un total de 21 canciones. El repertorio permitió recorrer buena parte de las primeras etapas de la banda y consolidó el vínculo que el grupo mantenía con su público.
La lista de temas comenzó con “Ya nadie va a escuchar tu remera” y continuó con “Aquella solitaria vaca cubana”, “Barbazul versus el amor letal”, “Nadie es perfecto”, “Un pacman en el Savoy” y “Roto y mal parado”.
El recorrido musical siguió con “Divina TV Führer”, “Jijiji”, “Todo preso es político”, “Yo no me caí del cielo”, “La parabellum del buen psicópata”, “Héroe del whisky” y “La bestia pop”, canciones que ya eran parte fundamental de la identidad del grupo.
La presentación también incluyó “Rock para los dientes”, “Música para pastilla”, “Nene nena”, “Vamos las bandas”, “Ñam fri frufi fali fru”, “Masacre en el puticlub”, “Un tal Brigitte Bardot” y “Ella debe estar tan linda”.
Con el paso del tiempo, aquel recital se transformó en una referencia ineludible para los seguidores de Los Redondos de la región. Hoy, tras la partida del Indio Solari, el recuerdo de aquella noche vuelve a cobrar fuerza como parte de una historia que dejó una marca indeleble en Villa Ramallo y en la memoria de miles de fanáticos.

