Nafta: suba del 558% con Milei y fuerte golpe al salario

Combustibles: subas récord y deterioro del poder adquisitivo

NewsITe

Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, el valor de los combustibles en la Argentina se disparó muy por encima de la inflación y de los salarios. De acuerdo con un informe de la Fundación Encuentro, procesado por la Agencia Noticias Argentinas, la nafta súper acumula una suba cercana al 558% desde noviembre de 2023, mientras que los sueldos del sector privado crecieron bastante menos.

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El giro en la política de precios tuvo un punto de quiebre pocos días después del cambio de gobierno, cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, dispuso una devaluación del 54% y avanzó en la liberalización del mercado de combustibles. A partir de entonces, las petroleras comenzaron a ajustar con mayor frecuencia el valor de la nafta y el gasoil en los surtidores.

El salto en los precios se tradujo en un fuerte deterioro del poder de compra. Un litro de nafta súper, que a fines de 2023 rondaba los $311, hoy supera los $2.000. Para un salario promedio del sector privado, eso implica que la capacidad de carga de combustible cayó de manera marcada: si antes se podían llenar en torno a 26 tanques de 50 litros, ahora apenas alcanza para unos 16,4, una merma cercana al 38%.

Suba de combustibles por encima de salarios e inflación

Según el estudio, mientras los salarios promedio aumentaron alrededor del 311% en este período y la inflación acumulada se ubicó en torno al 373%, la nafta súper avanzó casi 588%. Es decir, el combustible se encareció mucho más rápido que el resto de los precios y que los ingresos de los trabajadores registrados, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.

La Fundación Encuentro cuestiona, además, la fijación del precio interno del combustible pese a que la Argentina produce su propio petróleo. Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, la producción en Vaca Muerta habría crecido cerca del 47% y las refinerías operan al máximo de su capacidad. Sin embargo, el valor en los surtidores se determina como si el país dependiera de la importación.

“Vaca Muerta bombea cada vez más petróleo propio y barato, y las refinerías trabajan al tope. Sin embargo, se decidió fijar el precio interno como si cada litro llegara importado desde el exterior. El resultado: pagamos valor internacional por un recurso que es nuestro”, advierte el informe.

Impacto inflacionario y uso de los impuestos a los combustibles

El encarecimiento de la nafta y el gasoil no afecta solo a quienes tienen vehículo propio. El informe remarca que el aumento del combustible se traslada a toda la cadena de precios: sube el costo del transporte de mercaderías, lo que encarece alimentos y bienes básicos para los hogares. Según las estimaciones, el combustible caro puede aportar hasta 2,5 puntos porcentuales a la inflación general.

Otro foco de crítica es el destino de los recursos recaudados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que por ley deberían financiar la construcción y el mantenimiento de rutas. De un total de $1,5 billones recaudados en los últimos dos años y medio, solo alrededor del 26% se habría ejecutado en obra vial. El resto se mantuvo colocado en plazos fijos y bonos del Estado.

La Fundación calcula que, con los fondos no utilizados, podrían haberse mejorado entre 20.000 y 25.000 kilómetros de rutas, casi dos tercios de la red vial nacional. “La política de combustibles llena dos cajas —la de los balances y la del superávit— y de paso empuja la inflación de todos. Las cuentas de arriba cierran; la ruta y el bolsillo, no”, concluye el documento.

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