La modificación del tránsito en la calle De Zabaleta, en Villa Ramallo, comenzará a implementarse este miércoles 28 de octubre. La medida, que busca mejorar la seguridad vial y facilitar la salida de los Bomberos Voluntarios hacia la Ruta 9, fue aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante y generó cuestionamientos de la oposición.

La modificación del tránsito en la calle De Zabaleta, en Villa Ramallo, comenzará a implementarse este miércoles 28 de octubre, con cambios en el sentido de circulación, restricciones al estacionamiento y nuevas disposiciones para calles cercanas. La medida, que busca mejorar la seguridad vial y facilitar la salida de los Bomberos Voluntarios hacia la Ruta 9, fue aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante y generó cuestionamientos de la oposición por la falta de una evaluación técnica integral.
Este martes, trabajadores municipales comenzaron a colocar la nueva cartelería para informar sobre el esquema que regirá en distintos sectores de Villa Ramallo. Sin embargo, la puesta en marcha llega después de una discusión política en la que los bloques Hechos y Vecinal 24 de Octubre reclamaron que el proyecto regresara a comisión para profundizar su análisis antes de aprobarlo.
La principal crítica fue planteada por la concejal Cecilia Giammaria, presidenta del bloque Hechos, quien cuestionó que se avanzara con una modificación permanente sin contar, según sostuvo, con un informe técnico completo sobre el impacto de los cambios. La edil propuso realizar un relevamiento durante 15 días con el acompañamiento del Instituto de Estudios de Transporte de la Universidad Nacional de Rosario, alternativa que finalmente no prosperó.
“Después de 20 años sin resolver calle de Zabaleta, la idea brillante fue partirla en dos, poner dos carteles y pintar línea amarilla”, expresó Giammaria al cuestionar la solución elegida. La concejala sostuvo que el problema requiere una intervención más amplia, que contemple la circulación de vehículos, motos y bicicletas, la actividad comercial y el movimiento de los servicios de emergencia.
Entre los puntos que la oposición considera necesario evaluar se encuentran el ancho de la calzada, la cantidad de carriles, las características de las intersecciones, las veredas, los espacios de estacionamiento y los sectores de mayor conflictividad. Giammaria cuestionó que la documentación presentada durante el tratamiento legislativo no constituyera un estudio técnico suficiente para determinar cuál era la mejor alternativa.
La edil también planteó la necesidad de revisar el funcionamiento de los semáforos y analizar medidas como la creación de dársenas para carga y descarga, además de evaluar la posibilidad de coordinar los cruces para mejorar la fluidez vehicular. “Dos carteles no son planificación, una línea amarilla no es seguridad vial”, sostuvo al resumir sus objeciones.
Un debate que atravesó al Concejo Deliberante
Durante el tratamiento de la ordenanza, Hechos y el concejal Germán Iribarría, de la agrupación Vecinal 24 de Octubre, solicitaron que el expediente regresara a comisión para incorporar nuevas evaluaciones. El pedido fue rechazado por la mayoría, integrada por el oficialismo y Juntos por Ramallo, que consideró que la iniciativa había tenido tiempo suficiente de análisis y que también se había realizado un plenario para explicar los cambios.
Desde el oficialismo, el proyecto fue presentado como una respuesta a los reclamos de vecinos por el estacionamiento en ambas manos y el exceso de velocidad. La iniciativa también fue trabajada con el área municipal de Seguridad Vial y Bomberos Voluntarios, con especial atención a la necesidad de despejar el acceso al cuartel para permitir una salida más rápida de las unidades ante una emergencia.
La nueva disposición establece sentido único en De Zabaleta desde avenida Dusso hasta Belgrano y Frondizi, mientras que el tramo restante hasta 24 de Octubre conservará la doble circulación. También modifica el sentido de Silva y de otras calles transversales, además de limitar el estacionamiento a una sola mano en distintos sectores.
Con la implementación prevista para este miércoles, la discusión deja planteado un interrogante sobre los resultados de la medida: si los cambios alcanzarán para resolver los problemas de circulación o si será necesario avanzar con nuevas intervenciones. Para la oposición, el cuestionamiento central no es la necesidad de ordenar el tránsito, sino la ausencia de un análisis integral previo a una decisión que afectará la movilidad cotidiana de los vecinos.

