El Banco Central vuelve a pausar la compra de reservas

NewsITe
Por segundo día consecutivo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) decidió no intervenir como comprador de divisas en el mercado mayorista, en un contexto de marcada volatilidad financiera y cambiaria. La cautela del organismo se da en paralelo a la incertidumbre internacional generada por las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, que suelen afectar las expectativas sobre tasas de interés, flujos de capital y precios de activos en todo el mundo emergente.
La autoridad monetaria venía de cerrar octubre con un saldo comprador de US$ 1.395 millones, y desde el inicio de la denominada “fase 4” del programa monetario, en enero de este año, acumuló compras por US$ 15.963 millones. Sin embargo, en lo que va de noviembre aún no sumó un solo dólar a sus reservas a través del mercado mayorista, lo que marca un cambio de ritmo respecto de los meses previos.
Pese a la ausencia de compras, el nivel de reservas internacionales mostró una merma y se ubicó al cierre del martes en US$ 50.293 millones, lo que implica una caída diaria de US$ 148 millones. Analistas del sector financiero señalan que este retroceso podría responder tanto a pagos de deuda como a movimientos de depósitos y operaciones con organismos internacionales.
Suba del dólar y impacto en precios
La cotización del dólar mayorista reflejó la tensión del mercado. En los dos primeros días de noviembre, la divisa avanzó $17, un 1,1%, el mismo incremento que se había registrado a lo largo de todo octubre. Esta dinámica se compara con las estimaciones preliminares de consultoras privadas, que proyectan una inflación para el mes en un rango de entre 1,8% y 2%, lo que alimenta el debate sobre el ritmo de ajuste del tipo de cambio oficial.
En el segmento minorista, el dólar también marcó nuevos máximos nominales. De acuerdo con la cotización de referencia del Banco Nación, el billete al público cerró a $1.570 para la venta, con una suba diaria de cinco pesos (0,3%). A su vez, el promedio informado por el Banco Central para las entidades financieras ubicó el tipo de cambio vendedor en $1.572,65 y el comprador en $1.519,38.
Contexto internacional y desafíos para la política cambiaria
Las elecciones legislativas de Estados Unidos aportan un condimento extra a un escenario ya de por sí frágil. El resultado definirá qué partido, Demócrata o Republicano, controlará el Congreso estadounidense, con posibles efectos sobre la política económica global, las tasas de interés de referencia y el apetito por riesgo de los inversores internacionales. Cualquier señal de endurecimiento monetario adicional puede impactar sobre monedas emergentes como el peso argentino.
- El BCRA acumula compras por casi US$ 16.000 millones desde enero, pero decidió pausar su intervención compradora en noviembre.
- El dólar mayorista subió $17 en apenas dos ruedas, duplicando el ritmo de aumento observado a comienzos de la semana pasada.
- Las reservas cayeron US$ 148 millones en un día y cerraron en poco más de US$ 50.000 millones.
- Consultoras privadas estiman una inflación de entre 1,8% y 2% para el mes, lo que presiona sobre la estrategia cambiaria oficial.
Especialistas del mercado advierten que la combinación de menor intervención oficial y mayor volatilidad externa obliga al Banco Central a calibrar con cuidado el ritmo del tipo de cambio y el uso de reservas.
En este marco, la estrategia del BCRA será clave para moderar la tensión cambiaria y anclar expectativas. La decisión de no comprar dólares puede interpretarse como un gesto de prudencia frente a la volatilidad internacional y a la necesidad de preservar poder de fuego ante eventuales episodios de mayor presión. Al mismo tiempo, el avance del tipo de cambio y la dinámica de precios internos vuelven a poner en el centro del debate el delicado equilibrio entre competitividad, inflación y estabilidad financiera.
De cara a las próximas semanas, el mercado seguirá de cerca la evolución de las reservas, el comportamiento del dólar y las definiciones que lleguen desde Estados Unidos, en un escenario donde cada señal de política económica, local o externa, puede tener impacto inmediato sobre la plaza cambiaria argentina.

