El Central consolida su rol comprador en el mercado de cambios

NewsITe
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a cerrar la rueda cambiaria con saldo a favor y profundiza así su estrategia de acumulación de reservas en la recta final del año. Este martes la autoridad monetaria adquirió unos US$ 41 millones en el mercado oficial de cambios, lo que permitió que las reservas brutas se ubicaran en torno de los US$ 49.123 millones.
En los últimos días, la entidad que preside Santiago Bausili aceleró el ritmo de compras, tras un septiembre más moderado. Solo en la semana pasada, el BCRA acumuló compras por US$ 369 millones, un monto que prácticamente iguala los US$ 473 millones obtenidos durante todo el mes previo. Esta dinámica marca un cambio de velocidad en la estrategia oficial de reforzar el colchón de reservas.
De acuerdo con estimaciones del equipo económico, todavía queda un margen relevante para seguir sumando dólares en lo que resta de 2026. El Gobierno confía en que el Central podrá adquirir alrededor de US$ 4.500 a US$ 5.000 millones adicionales hasta fin de año, apoyado en divisas que aún no ingresaron plenamente al mercado cambiario. De concretarse ese escenario, el total anual de compras se ubicaría en la zona de los US$ 20.000 millones.
Viento a favor de la cosecha y las exportaciones energéticas
El contexto internacional y la mejora en las exportaciones del complejo agroindustrial aparecen como factores clave para sostener la oferta de divisas. Para los últimos meses del año, el Gobierno proyecta que la cosecha de trigo aporte un volumen adicional de dólares, a lo que se suma el avance de los envíos de energía y minería, con Vaca Muerta como uno de los polos de mayor dinamismo.
Según el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, aún restan liquidarse cerca de US$ 4.600 millones en los próximos meses. Ese flujo potencial, combinado con una demanda de divisas más regulada y un tipo de cambio administrado, genera margen para que el Central siga comprando sin recurrir a intervenciones más agresivas sobre la cotización.
Desde la autoridad monetaria remarcan, de todos modos, que la estrategia oficial es intervenir únicamente cuando haya un excedente de divisas en la plaza cambiaria, evitando utilizar las compras para marcar el nivel del tipo de cambio oficial. Es decir, las operaciones buscan aprovechar momentos de mayor oferta y no fijar un precio de referencia.
“El Banco Central seguirá comprando solo cuando exista excedente de oferta y sin usar la intervención para determinar el tipo de cambio”, señalan en la entidad monetaria.
La evolución de las reservas será un indicador central para la política económica en los próximos meses. El mercado seguirá atento al impacto de la cosecha fina, la performance exportadora de Vaca Muerta y eventuales definiciones en materia cambiaria y monetaria, que condicionarán el margen de maniobra del BCRA y del Gobierno en la etapa final del año.

