Conmoción en San Justo por el testimonio del abuelo de Izan

NewsITe
La muerte de Izan Aguirre, el niño hallado sin vida en una vivienda de San Justo, Santa Fe, sigue conmoviendo a la comunidad. En las últimas horas, su abuelo Juan brindó un desgarrador testimonio en el que recordó qué fue lo que escuchó cuando llegó al lugar y encontró a su nieto muerto. Según relató, la madre del pequeño llegó a decir que el chico “tiene el diablo adentro”.
En diálogo con La Radio de Molinas, el hombre reconstruyó los minutos previos y posteriores al hallazgo. Contó que se acercó a la vivienda porque la joven, que permanece detenida y sometida a pericias psiquiátricas, no respondía los llamados ni los mensajes. Al ingresar, alumbró con el celular y la vio acostada. “La zamarreé y no la podía despertar. Saqué el almohadón y lo encontré a él”, relató sobre el momento en que vio a Izan sin vida.
Juan aseguró que, al enfrentarse con esa escena, le preguntó a la madre del chico qué había pasado. “Le dije: ‘Rocío, ¿qué hiciste?’. Me decía que lo tape porque tenía frío, no sabía lo que hizo”, describió. Según su testimonio, la joven parecía no comprender lo ocurrido y su comportamiento lo llevó a pensar que “ella no era ella”. “Lo que había en su cuerpo no era ella. Algo entró en su cuerpo o su mente”, afirmó.
Relato del abuelo y avance de la investigación
Entre los elementos que más lo sorprendieron, el abuelo recordó expresiones de la joven que hoy cobran otra dimensión. “Ella nos decía que Izan tenía el diablo adentro. Hablaba de un almohadón, decía que había un almohadón sagrado”, señaló. Esas frases, que en su momento no pasaron de ser comentarios aislados, hoy forman parte del marco de dudas e interrogantes que rodean el caso.
El expediente se sustancia en la Justicia santafesina, que intenta determinar con precisión cómo se produjo la muerte del niño, cuál fue el rol de la madre y qué incidencia pudieron tener trastornos mentales o episodios psicóticos. La mujer fue detenida preventivamente mientras se aguardan los resultados de pericias psiquiátricas y psicológicas, además de los estudios forenses sobre el cuerpo del menor.
Pese a la gravedad de lo ocurrido, Juan sostuvo que nunca había observado antecedentes de violencia entre la madre y su hijo. “Jugaban todo el tiempo, eran como hermanitos. Nunca ella lo maltrató. Él era todo para ella como para nosotros”, dijo, al remarcar que la familia continúa en estado de shock e intentando encontrar alguna explicación a una tragedia que consideran incomprensible.
“No sabemos por qué pasó esto, la verdad”, resumió el abuelo, quien pidió respeto por el dolor de la familia mientras avanza la investigación judicial.
La causa seguirá su curso en los próximos días con nuevas declaraciones testimoniales y estudios periciales. Mientras tanto, San Justo permanece atravesada por el dolor y la incredulidad frente a una muerte que abrió un fuerte debate sobre el acceso a la salud mental y la detección temprana de situaciones de riesgo en ámbitos familiares.

