El presidente de Estados Unidos tomó la determinación argumentando que las maniobras representan una señal hostil hacia el líder norcoreano Kim Jong-un. El recorte se ejecutará a través del secretario de Defensa, Pete Hegseth.

Donald Trump, instruyó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a aplicar un recorte sustancial a las maniobras militares conjuntas que las tropas estadounidenses despliegan habitualmente con Corea del Sur. El mandatario justificó la medida al calificar estas operaciones como un gesto “totalmente inapropiado y hostil” hacia el gobierno de Corea del Norte.
A través de un mensaje publicado este domingo en la red Truth Social, el jefe de Estado norteamericano fundamentó su postura en la sintonía política que mantiene con el líder de Pyongyang, Kim Jong-un, y cuestionó los acuerdos bilaterales de financiamiento que Washington sostiene desde hace años con Seúl.
“Basándome en mi muy buena relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte, no estoy contento con el hecho de que Estados Unidos haya acordado, hace mucho tiempo, participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, escribió Trump.
En su descargo, el líder republicano reprochó los elevados costos del despliegue y remarcó la desigualdad en los aportes económicos. “Estos ejercicios no solo son costosos, ya que gran parte de estos costos son pagados por Estados Unidos de América (¡como de costumbre!), sino que envían una señal que es totalmente inapropiada y hostil a un país que, mientras Donald J. Trump ha sido presidente, no ha amenazado y se ha mostrado respetuoso”, afirmó.
Debido al inminente inicio de la agenda militar, el mandatario descartó la posibilidad de un freno total, aunque ratificó la orden expedida a la cúpula de Defensa. “Por lo tanto, y basándome en el hecho de que es demasiado tarde para cancelarlos, he ordenado al secretario de Guerra, Pete Hegseth, que reduzca sustancialmente los ejercicios militares conjuntos”, señaló.
La decisión reafirma la estrategia de diplomacia directa que Washington intenta preservar con el régimen norcoreano. En la misma publicación, Trump sumó un detalle relativo a la agenda global al mencionar un reciente intercambio con el Ejecutivo surcoreano sobre el programa nuclear iraní. “Mientras que esto no tiene relación (¿?), recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si les gustaría unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y dijeron: ‘¡No, gracias!’”, escribió.

La instrucción de la Casa Blanca se produjo tras una serie de advertencias lanzadas por Pyongyang ante el comienzo de la operación Ulchi Freedom Shield, un entrenamiento de 11 días programado para este lunes que busca coordinar la defensa de ambos países ante eventuales agresiones. Como demostración de fuerza y rechazo a las maniobras, las fuerzas norcoreanas probaron recientemente un misil balístico sobre el mar de Japón.
Frente a este escenario, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte ratificó la postura de la nación asiática. “Es nuestro principio constante de garantizar la seguridad responder a un nuevo nivel de amenaza con un nuevo nivel de disuasión”, señaló el funcionario mediante un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, en el que ratificó que el régimen ejercerá su derecho a la legítima defensa.
El operativo Ulchi Freedom Shield moviliza a unos 18.000 efectivos surcoreanos y a parte de las 28.500 tropas que Estados Unidos mantiene apostadas en la península. Las maniobras cobran mayor relevancia ante el entrenamiento que los soldados norcoreanos adquirieron en combate real tras respaldar al ejército ruso en el conflicto bélico de Ucrania.

