Diligencias clave en la causa por el crimen de Paloma y Josué

El avance en la investigación por el doble crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra sumó en las últimas horas una medida central: el fiscal Darío Provisionato ordenó extracciones de sangre a dos sospechosos para obtener sus perfiles genéticos y compararlos con el material hallado en la escena del hecho.
Los adolescentes, de 16 y 14 años, fueron asesinados el 30 de enero de 2025 en el partido bonaerense de Florencio Varela. A 18 meses del hecho, no hay personas detenidas y las familias insisten en que el caso no puede quedar impune.
Según explicó el abogado Matías Marcello, representante de los padres de Paloma, los implicados serán notificados de los estudios y, en caso de negarse, las extracciones podrán concretarse de manera compulsiva, tal como lo habilita la normativa vigente en el marco de una causa penal grave.
La importancia de las pericias genéticas
Marcello precisó que las muestras obtenidas se cotejarán con el material genético recolectado durante la investigación. “Se enviarán las muestras dubitativas a analizar para el cotejo correspondiente”, indicó el letrado, quien además remarcó que hasta el momento “no existe un perfil genético femenino” vinculado al hecho.
Para los investigadores, el resultado de los análisis de ADN puede ser determinante. “La clave es lo del ADN. Si da positivo, el caso se resuelve”, sostuvo el abogado sobre el expediente, caratulado como homicidio criminis causa, figura que prevé prisión perpetua para los responsables al considerar que se mató para ocultar otro delito y garantizar la impunidad.
Otras líneas de investigación y causas paralelas
En paralelo al avance de las pericias genéticas, la fiscalía ordenó el envío de todo el material audiovisual recolectado a la División Cibercrimen de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Allí se analiza cada registro con el objetivo de reconstruir movimientos y presencias en torno a la escena del crimen.
También se abrió una causa por presunto falso testimonio contra la ex pareja de uno de los sospechosos y se dispuso revisar el “registro objetivo de la tarjeta SUBE”, elemento que puede aportar datos sobre desplazamientos y ubicaciones clave de los involucrados.
- Investigación por incitación a la violencia contra los sindicados J.R.M., M.L.L. y otras personas identificadas.
- Apertura de otra causa por presunto tráfico de influencias, a partir de maniobras que podrían haber intentado interferir en la investigación.
- Pedido a la morgue de la Policía de Quilmes de videos e imágenes relacionados con las autopsias de las víctimas, para fortalecer el cuadro probatorio.
Un caso sin detenidos que mantiene en vilo a Florencio Varela
A mediados de agosto, el Juzgado de Garantías N.º 8 rechazó el pedido de detención de Hipólito C., otro de los apuntados en la causa, al considerar que “no estaban reunidas las pruebas” necesarias para avanzar con la medida de coerción solicitada por la fiscalía.
La sucesión de líneas de investigación, sumada a estas nuevas medidas de ADN, busca revertir un escenario de estancamiento. Mientras tanto, familiares, amigos y organizaciones sociales de Florencio Varela mantienen vigente el reclamo de justicia por Paloma y Josué, con marchas, intervenciones públicas y presentaciones judiciales.
Tras 18 meses de los asesinatos, Paloma y Josué aún no descansan en paz: no hay detenidos y la investigación se sostiene sobre la expectativa de que las pericias genéticas y las causas conexas permitan finalmente identificar a los responsables.
La causa permanece bajo la órbita de la UFI N.º 1 Descentralizada de Florencio Varela, a cargo de Provisionato. En los próximos días se esperan los primeros resultados de laboratorio, considerados decisivos para establecer si alguno de los nuevos sospechosos estuvo en contacto directo con las víctimas en el momento del crimen.

