Este miércoles, un jurado integrado por vecinos decidió declarar no culpable a Sergio “Cuca” Martínez. Aunque no se puso en duda que fue el autor de los disparos que ocasionaron la muerte de Miguel Torres en el barrio Las Mellizas en 2023, los ciudadanos entendieron que el imputado actuó en legítima defensa. Tras conocerse la sentencia absolutoria, se produjeron violentos incidentes y momentos de gran tensión.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
En horas cercanas al mediodía de este miércoles, en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 se dictó veredicto en el juicio por el homicidio de Miguel Torres. Por el hecho, ocurrido en barrio Las Mellizas en junio de 2023, estaba imputado Sergio “Cuca” Martínez. A pesar de que la autoría de los disparos mortales por parte del acusado no fue cuestionada, un jurado integrado por vecinos decidió declararlo no culpable. Apoyaron la hipótesis de los defensores, quienes sostuvieron que el acusado actuó en defensa.
La parte acusadora, a cargo del fiscal Julio Tanús, había sostenido que el imputado Sergio “Cuca” Martínez era responsable del delito de homicidio agravado por el uso de armas y que debía ser declarado culpable. En tanto, la contraparte, representada por el defensor oficial Pablo Prati, había pedido que se considere que actuó en legítima defensa, ubicando a Torres como portador de un arma al momento del enfrentamiento verbal que desencadenó los hechos.
Miguel Alejandro Torres tenía 24 años cuando en junio de 2023 un balazo le impactó en el pecho, provocándole la muerte. Por el homicidio imputaron a Sergio “Cuca” Martínez, que fue señalado como el hombre que produjo el disparo mortal. También fue vinculado a la causa un sujeto de apellido Villalba por encubrimiento. Este último acordó una suspensión del juicio a prueba.
El hombre, apodado “Cuca” o “Cucaracha”, llegó al debate bajo prisión preventiva beneficiado con una medida de arresto domiciliario.
La acusación
En la tarde del domingo 25 de junio de 2023, alrededor de las 16.30, un sujeto que circulaba por calle Strauss y Chacabuco de barrio Las Mellizas detuvo su vehículo de color blanco al lado de la moto en la que viajaba la víctima y, tras una breve discusión, efectuó al menos tres disparos contra Miguel Alejandro Torres, uno de los cuales impactó en su pecho, provocándole la muerte momentos después en el Hospital San Felipe, adonde había sido trasladado por el servicio de emergencias médicas en estado crítico. Los primeros testimonios situaron a Martínez en el lugar del hecho accionando el arma desde donde partió el balazo mortal.
La víctima tenía 24 años, vivía en el barrio donde encontró la muerte, era padre de un hijo pequeño y su pareja se encontraba embarazada en el momento del hecho. Conforme a los testimonios, el ataque se habría producido por un posible ajuste de cuentas; el victimario habría acusado a Torres de robarle en su casa y le disparó en procura de venganza.
Inmediatamente después de producido el sangriento episodio, Martínez ya no pudo ser ubicado en sus ámbitos frecuentes y se mantuvo en calidad de prófugo durante dos días hasta que decidió entregarse a las autoridades. Antes, durante la tarde-noche del lunes 26 de junio de 2023, los investigadores habían realizado dos allanamientos, uno en San Nicolás y el otro en la zona de Villa Constitución. En uno de ellos habría estado escondido Martínez, pero al momento del arribo policial no fue hallado. De todas formas, detuvieron a un sujeto de apellido Villalba, considerado como encubridor. Luego de esto, Martínez decidió entregarse.
La defensa
El abogado defensor en sus alegatos remarcó los testimonios que señalaban a Torres como un joven violento y conflictivo, que el día anterior al homicidio había ingresado armado junto a otros sujetos a la casa de Martínez, amenazó a su esposa y le robó dinero. En respuesta, Martínez fue a increparlo y tuvieron un primer enfrentamiento. Al día siguiente se encontraron nuevamente en la esquina de Strauss y Chacabuco; ambos vivían muy cerca el uno del otro. Conforme a lo declarado por testigos, Torres se conducía en moto y Martínez en auto; los dos detuvieron la marcha y comenzaron a increparse a los gritos. En determinado momento, la víctima se tocó la cintura “como para extraer un arma” y en esa circunstancia el acusado, que se había bajado de su vehículo, volvió para buscar un revólver y disparó tres veces contra la víctima. Uno de los proyectiles impactó en el tórax de Torres y le provocó la muerte.
A pesar de los esfuerzos del fiscal en los alegatos finales para explicar que no estaban reunidos los requisitos de la legítima defensa, que la diferencian de la justicia por mano propia y de la venganza, que no están amparadas por la ley, el jurado popular entendió que Martínez actuó en su defensa y en un fallo polémico decidió declararlo no culpable.
Tras el dictado del veredicto, se produjeron momentos de extrema tensión cuando familiares de la víctima increparon de manera violenta al jurado y trataron de agredir al imputado. En medio de gritos y llantos, dos personas se descompensaron y debieron convocar al servicio de emergencias médicas para su atención.

