Diputados inició el debate sobre violencia vicaria y el falso síndrome de alienación parental

ESTA SEMANA FUE LA PRIMERA REUNIÓN INFORMATIVA DE UN PLENARIO DE COMISIONES

Se escuchó la palabra de especialistas y víctimas, quienes plantearon la necesidad de una legislación en la materia y apuntaron contra la iniciativa de falsas denuncias de la senadora radical Carolina Losada. “Las políticas públicas deben ser preventivas y no reparadoras. El Estado no puede desoír el sufrimiento de niños, niñas y madres”, expuso Analía Sosa, en representación del Frente de Madres de Víctimas de Violencia Vicaria en Argentina.

De la Redacción de EL NORTE
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Una reunión conjunta de las comisiones de Mujeres y Diversidad y la de Familias, Niñez y Adolescentes dio inicio el martes pasado al debate sobre violencia vicaria y el falso síndrome de alienación parental (SAP).

La diputada nacional Gabriela Estévez explicó: “Hay proyectos presentados sobre ambas temáticas, pero decidimos unificarlos porque están muy relacionados entre sí”.

Durante la reunión, diferentes expositores cuestionaron duramente el proyecto de la senadora radical Carolina Losada sobre falsas denuncias, que tiene dictamen de comisión en dicha cámara, y lo calificaron como “una mordaza a las infancias”.

En el uso de la palabra, Carlos Rozanski –exjuez federal– habló sobre el falso SAP como una “iniciativa tan imprescindible” y la necesidad de una legislación sobre el tema porque “la historia de la infancia es de abuso y maltrato. Ha habido impunidad que se mantuvo a lo largo de siglos bajo la frase ‘los chicos mienten’ para descalificar cualquier intento de investigación”.

Rozanski afirmó que en Argentina, después de siglos, “se avanzó mucho para evitar ese patriarcado y que esa frase generara impunidad. Pero cuando no alcanzó, comenzaron a analizarse las argumentaciones para que, a pesar de los avances, se lograra impunidad”. Así, explicó que en los años 80 se instaló que “las madres les lavaban el cerebro a los chicos para que creyeran que fueron abusados. Esa es la clave para entender el SAP. Después dijeron que los mismos profesionales les lavaban el cerebro”.

El exjuez aseguró que, a través de diferentes disciplinas como la psicología, la antropología y el derecho, empezaron a aclarar que “eso no era cierto, que no era un síndrome y no estaba en los registros. A partir de ese momento ya no alcanzaba, pero en otros lugares hay espacios del Poder Judicial donde jueces y fiscales todavía mantienen la ideología patriarcal, por lo que con una sola frase descalifican los dichos de los niños”.

“Los pedófilos, los que hacen negocios con la pornografía infantil, lo que hacen es descalificar y no nombran el síndrome de alineación, le van cambiando la denominación”, indicó. A raíz de ello, apuntó contra la senadora nacional Carolina Losada, quien impulsa en el Senado un proyecto sobre falsas denuncias: “Genera el mito de las falsas denuncias como parte de un lobby pedófilo brutal que vive el país y que en estos años tiene un gran avance. Hemos hecho una denuncia penal contra el proyecto porque lo que intenta es desenmascarar la operación en medio de un retroceso de los derechos humanos”.

“Ese mito se instala sobre algo inexistente porque se basan en que en la Argentina hay muchas falsas denuncias sobre abusos sexuales contra las infancias”, remarcó y cuestionó al exministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, quien sostuvo en una oportunidad que hay un 70% de falsas denuncias. “Es mentira ese dato. En realidad salió un informe que tiene una base de 8 millones de causas penales donde se llegó a la conclusión de que las falsas denuncias son del 0,09%, pero no de abusos sexuales a las infancias. No hay falsas denuncias sobre abuso sexual infantil en el país. Esto es lo grave, de que en función de algo que no existe se instale como mito, y esto es lo que hizo Losada con el lobby pedófilo”.

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USAR A HIJOS PARA DAÑAR A LA MUJER

A continuación, la psicóloga Sonia Vaccaro expuso sobre violencia vicaria, concepto que acuñó en 2012, tras escuchar a múltiples mujeres víctimas de violencia de género, y señaló que “muchas eran silenciadas por este falso síndrome, como se pretende seguir utilizando”, cuyo fin es “continuar con el daño a la mujer a través de los hijos como objeto porque el sistema y las instituciones lo permiten y refuerzan”.

“La violencia vicaria es una nueva forma de violencia de género, de un hombre violento sobre la mujer y, ahora, utilizando como objeto a los hijos”, definió y agregó: “Cuando se usa a los hijos como un objeto para seguir dañando a la mujer, lo que busca y ataca es el rol materno hasta hacer desaparecer a la madre de la vida de la criatura”.

La psicóloga indicó que “el patriarcado ataca lo que sabe que a las mujeres nos duele, que son los hijos. A esta altura nadie duda de que la Justicia es un ámbito netamente patriarcal”. En esa línea, también cuestionó el proyecto de Losada: “No puedo creer que lo haya presentado una mujer, porque querer hacer una ley mordaza con un delito como este, que es el maltrato infantil y la violencia. Son todos delitos con cifras ocultas y alarmantes, porque solo una de cada cuatro mujeres víctimas denuncia”, y agregó: “Legislar sobre las supuestas falsas denuncias es una ley mordaza”.

Por último, precisó que el SAP es otro tipo de mecanismo de violencia para dañar a la madre y detalló que la violencia vicaria tiene dos caras, donde “la extrema es la que concluye con el asesinato de las criaturas. Ojalá se pueda erradicar la violencia vicaria, pero legislar a favor del amordazamiento de las criaturas y madres es un retroceso aberrante”.

En su alocución, la exdiputada nacional Mónica Macha –autora de una de las iniciativas– expresó: “Es importante que la violencia vicaria esté tipificada porque permite política pública pensada para la capacitación, la formación de equipos y los alcances para que las denunciantes tengan un lugar donde ser escuchadas”.

NECESIDAD DE LEGISLACIÓN

La psicóloga de Rosario, Natalia Amatiello, alertó de que una de cada cuatro mujeres sufrió violencia de género en la infancia. “La marca de un abuso sexual en un niño es imborrable, por eso es importante que los profesionales que trabajamos con esos casos tengamos la preparación adecuada para poder ayudar a dar cuenta de eso”, señaló y planteó que “muchos casos de suicidio en la adolescencia tienen que ver con maltratos o abusos sexuales que no pudieron ser trabajados; por eso la utilización del SAP”.

También expuso Analía Sosa, en representación del Frente de Madres de Víctimas de Violencia Vicaria en Argentina, quien manifestó que “la violencia vicaria es una de las formas de violencia más crueles, donde los hijos son utilizados como parte de un plan perverso. El sistema judicial hoy no cuenta con herramientas preventivas suficientes para detectar tempranamente estas dinámicas y termina siendo utilizado para perpetuar el daño”.

“Las políticas públicas deben ser preventivas y no reparadoras. El Estado no puede desoír el sufrimiento de niños, niñas y madres. Argentina necesita una ley contra la violencia vicaria con perspectiva de infancia y una Justicia con perspectiva de infancia. El derecho a una vida sin violencia no puede ser un privilegio”, reflexionó.

Desde Somos Muralla, Carolina Rodríguez solicitó que “el Poder Legislativo escuche esta problemática, que tiene que dejar de ser invisibilizada. Necesitamos que la violencia vicaria sea nombrada, reconocida y sancionada en la Argentina, porque ninguna infancia debería crecer atravesada por la manipulación emocional, el silencio institucional y la violencia”. En esa línea, sintetizó: “Les pedimos compromiso, humanidad y una ley”.

Durante el encuentro, además, hicieron uso de la palabra Sofía Quiroga (de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales [Flacso]; Yamila Corín (de Madres Protectoras); y la docente Renata Vismara (de Incidencia Feminista).

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