Día Mundial del Queso: cuáles son los preferidos del país

Los quesos que dominan la mesa argentina

Variedades de queso más consumidas en Argentina

NewsITe

Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso y la Argentina se destaca como uno de los países con mayor tradición quesera de la región. Con un consumo que ronda los 12 kilos por habitante al año, según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, este alimento es protagonista de desayunos, meriendas, picadas, pastas y, por supuesto, pizzas.

El gusto argentino combina herencia europea con identidad propia. En las góndolas de supermercados y en los clásicos almacenes de barrio se repiten algunas variedades que ya se ganaron un lugar fijo en la mesa familiar: desde los quesos blandos de uso cotidiano hasta los de mediana humedad, ideales para gratinados y parrillas.

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Conocer las características de cada tipo de queso es clave para aprovecharlos mejor en la cocina diaria. No es lo mismo elegir un queso para fundir que uno para rallar o cortar en cubos para una tabla. Factores como la textura, el contenido de humedad y la intensidad del sabor marcan la diferencia a la hora de usarlos en distintas preparaciones.

Quesos blandos: los favoritos del consumo diario

Los quesos blandos concentran el 57% del consumo en la Argentina. Suelen estar presentes en tostadas, sandwiches, tartas caseras y como acompañamiento de fiambres. Se caracterizan por una textura suave, fácil de untar o de cortar, y un sabor lácteo delicado que se adapta a combinaciones dulces y saladas.

Entre ellos, el queso cremoso es uno de los grandes protagonistas. De masa blanda y sabor suave, es un infaltable en heladeras familiares por su versatilidad: sirve para gratinar, para acompañar un dulce o simplemente para una rebanada de pan.

El por salut, por su parte, ofrece una textura elástica y un color blanco amarillento. Su sabor dulce y su corteza lisa lo convierten en una opción clásica para sandwiches, picadas y rellenos ligeros, especialmente en fetas.

La mozzarella ocupa un lugar central en el paladar argentino: prácticamente no hay pizza sin su presencia. Gracias a su textura fibrosa y elástica y a su excelente comportamiento al fundirse, también se utiliza en tartas, empanadas, canelones y otras preparaciones al horno.

Quesos semihúmedos: equilibrio entre sabor y versatilidad

En un punto intermedio aparecen los quesos de humedad media o semihúmedos, que logran equilibrar cremosidad e intensidad de sabor. Son muy valorados porque funcionan bien tanto en platos calientes como en preparaciones frías.

El gouda se distingue por su sabor lácteo equilibrado, con un toque leve de sal y aroma suave. Suele formar parte de sandwiches, tablas de quesos y platos gratinados, donde aporta una textura agradable y un sabor amable.

El pategrás es otro clásico de la mesa local. De textura cremosa y sabor característico, se utiliza mucho en fetas para sandwiches y también en rellenos de tartas y pastas, gracias a su buena capacidad de fundido y su presencia en boca.

La provoleta se transformó en un símbolo de la parrilla argentina. Con su color amarillo suave y el punto justo de derretimiento, suele inaugurarse el ritual del asado con una provoleta a las brasas, a veces acompañada de orégano, ají molido o chimichurri.

Dentro de este grupo también se encuentran otras variedades habituales en las dietas urbanas: la fontina, de textura firme y sabor suave; el cheddar, de color intenso y aroma a manteca, muy usado en hamburguesas; y el tybo, elegido para tartas, empanadas y sandwiches por su excelente capacidad de fusión.

Una industria en expansión y con fuerte presencia local

El desarrollo de la industria quesera acompañó el crecimiento del consumo interno. Marcas tradicionales ampliaron su portafolio para responder a la demanda de productos más variados y adaptados a diferentes usos culinarios.

Jorge Bentos, Jefe de Quesería de Vacalín, recordó que la firma tomó una decisión clave hace poco más de una década: diversificar su producción. “En 2011 decidimos dar un paso estratégico e incorporar tecnología de punta para ampliar nuestra propuesta más allá de nuestro histórico dulce de leche. El lanzamiento del queso cremoso marcó el inicio de una expansión que hoy nos posiciona en distintos segmentos del mercado”, explicó.

“Actualmente elaboramos entre 350 y 400 toneladas mensuales, con una fuerte preferencia por los quesos blandos, que representan el 70% del volumen, seguidos por los semiduros con un 20% y los duros con un 10%”, detalló Bentos.

En este Día Mundial del Queso, la foto del consumo en Argentina muestra una combinación de tradición, innovación y fuerte presencia doméstica. En heladeras, parrillas y mesas familiares, el queso confirma su lugar como uno de los alimentos preferidos del país.

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