Damián Reifenstuel fue arrestado en Bolivia tras permanecer prófugo por el asesinato de Ivana Garcilazo por un año y cinco meses. La captura se logró gracias al trabajo de Interpol PFA.

La agresión ocurrió en Ovidio Lagos y Pellegrini, cerca del estadio de Newell’s, tras la victoria de Rosario Central en el clásico. Uno de los impactos en su cabeza le causó la muerte inmediata.
La investigación rápidamente identificó a tres sospechosos. Al año del crimen los detenidos eran Ariel Matías Cabrera y Juan José Massón.
Reifenstuel se convirtió en el último acusado que se mantuvo prófugo durante un año y cinco meses.
Prófugo en Bolivia
Desde el inicio, la Justicia sospechó que Reifenstuel había escapado a Bolivia por un paso fronterizo clandestino. Tras el crimen, pasó parte de enfermo en los dos colegios donde trabajaba como profesor de química y renunció. Luego, cruzó la frontera con una mochila y una carpa.
El gobierno de Santa Fe ofreció una recompensa de $10 millones por información sobre su paradero. Interpol emitió una alerta roja, lo que permitió a las autoridades intensificar la búsqueda.

Captura de Reifenstuel
Finalmente, esta semana, Interpol logró capturarlo en una pequeña localidad cercana a Santa Cruz de la Sierra. Según la fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, el arresto se concretó a las 10.30, hora argentina. Luego, lo trasladaron a la cárcel de Sucre.
La detención de Reifenstuel marcó un hito en la utilización del programa de recompensas lanzado por el gobierno de Maximiliano Pullaro. Hace apenas 12 días, Santa Fe presentó esta iniciativa con un piso de $8 millones para quienes aporten datos sobre homicidios sin resolver.

Un testigo clave proporcionó información a las autoridades. Gracias a su testimonio, Interpol logró localizar al prófugo. “El Programa de Recompensas nos permite esclarecer asesinatos como el de Ivana”, afirmó Pullaro en conferencia de prensa.

