Los astrónomos encontraron evidencia sólida de que un mundo gaseoso del tamaño de Júpiter orbita alrededor de una de las tres estrellas del sistema estelar más cercano al nuestro.

Alfa Centauri ha cautivado la imaginación de los aficionados a la ciencia ficción durante décadas. A solo cuatro años luz de la Tierra, este sistema de tres estrellas inspira mundos alienígenas de ficción y viajes por el espacio interestelar.
Su cercanía también lo hace atractivo para los astrónomos, incluido un equipo que proporcionó la evidencia más sólida hasta la fecha de que un planeta gira alrededor de una de las estrellas Alfa Centauri, similares al Sol. El mundo se encuentra en el borde mismo de la región alrededor de la estrella donde puede existir agua líquida, conocida como zona habitable.
Al estar formado por gas, el planeta en sí no podría albergar vida tal como la conocemos. Pero el posible planeta, descubierto gracias a las observaciones del potente telescopio espacial James Webb de la NASA, sería el más cercano jamás hallado orbitando dentro de la zona habitable de una estrella similar al Sol. Sin embargo, se necesitan más observaciones para confirmar que se trata realmente de un planeta.
El hallazgo se anunció en dos artículos que han sido aceptados para su publicación en The Astrophysical Journal Letters. Se trata de un posible anticipo de los tipos de descubrimientos que serán posibles en el futuro, a medida que evolucionen las herramientas de los astrónomos para buscar exoplanetas, en particular los que son como nuestra Tierra.
Cómo es Alfa Centauri
Tres estrellas conforman Alfa Centauri. Pero solo dos, Alfa Centauri A y Alfa Centauri B, son como nuestro sol. Están en una órbita fija cercanas la una de la otra. Rodeando a este par desde más lejos, hay una débil enana roja conocida como Próxima Centauri.
Las estrellas en sí son “bastante comunes y corrientes”, dijo Charles Beichman, astrónomo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y del Instituto de Tecnología de California. Pero el sistema es una piedra de toque para las investigaciones de estrellas similares a nuestro sol, añadió Beichman, porque cósmicamente hablando, “está aquí al lado”.

Una imagen infrarroja del telescopio espacial James Webb, que utiliza una máscara coronográfica para bloquear el brillante resplandor de Alfa Centauri A (representada en el centro), revela un posible planeta (encerrado en un círculo a la izquierda) orbitando la estrella. (NASA vía The New York Times)
Hasta ahora, solo Próxima Centauri tiene planetas conocidos. Los astrónomos descubrieron esos mundos indirectamente, midiendo el modo en que su gravedad jala a su estrella.
Captar una imagen de un planeta es un método más directo, pero también más difícil. Los astrónomos deben aislar la débil luz que emite el planeta del brillo más vibrante de su estrella anfitriona. Según Aniket Sanghi, estudiante de postgrado de Caltech que participó en el descubrimiento, hasta ahora la imagen directa se ha utilizado mejor para encontrar planetas jóvenes y masivos, porque son más calientes y arden con más intensidad.

