Las ventas minoristas frenan la caída, pero siguen por debajo de 2023

NewsITe
Las ventas minoristas de las pymes volvieron a mostrar números en rojo en la comparación interanual, aunque con una leve mejora respecto del mes previo. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en mayo la facturación a precios constantes cayó 1,2% frente al mismo mes del año pasado y acumula un retroceso del 3,1% en los primeros cinco meses del año.
De esta manera se extiende un ciclo de más de un año de contracción del consumo, con todos los meses de 2026 en terreno negativo: en enero la baja fue de 4,8%, en febrero de 5,6%, en marzo de 0,6% y en abril de 3,2%. La última variación positiva en la medición interanual se había registrado en abril de 2024, de acuerdo con las estadísticas de la entidad empresaria.
No obstante, la comparación mensual desestacionalizada muestra un matiz distinto: el Índice de Ventas Minoristas Pymes de CAME registró en mayo un incremento del 1,2% frente a abril, lo que indica que, si bien el consumo sigue deprimido frente a 2025, logró un pequeño rebote en el margen.
Consumo concentrado en básicos y márgenes cada vez más ajustados
Al analizar el escenario, CAME advirtió que en mayo se profundizó una “reconfiguración estructural” del patrón de consumo. Con el poder adquisitivo todavía golpeado por la inflación y la recesión, los hogares orientaron sus compras principalmente a los rubros de primera necesidad, que consiguieron sostener niveles de ventas estables o levemente positivos.
En cambio, los sectores vinculados a bienes no esenciales absorbieron con mayor fuerza el impacto recesivo. La entidad señaló que el ingreso disponible de las familias se concentró casi exclusivamente en mantener la canasta básica, dejando en segundo plano artículos de equipamiento del hogar, indumentaria y otros consumos postergables.
Desde la perspectiva de la oferta, el informe subrayó que la dinámica comercial dependió en gran medida de las promociones financieras, las liquidaciones a precios de remate y los grandes eventos de comercio electrónico. Pese a ello, el alza de costos fijos —particularmente tarifas y servicios— comprimió con fuerza los márgenes de rentabilidad de los negocios.
Expectativas moderadas y escasa disposición a invertir
La encuesta de CAME también midió la percepción de los comerciantes sobre la situación actual y futura. El 48,2% de los consultados dijo ver un escenario de estabilidad interanual, un dato que implica una caída de 5,1 puntos porcentuales respecto de abril. Para los próximos meses, el 48,4% proyecta un cuadro de paridad, el 38,8% espera una mejora de la actividad y el 12,8% anticipa un nuevo deterioro.
En materia de inversión, el panorama es más sombrío: el 59,4% de los empresarios pyme considera que el contexto es adverso para volcar capital fresco en sus negocios, sólo el 12,5% lo ve como un momento oportuno y el 28,1% mantiene una postura neutra. CAME advirtió que, frente a esta “nula disposición a la inversión”, las expectativas del sector se centran en una estabilización operativa atada a la liquidación de inventarios y a factores estacionales como fechas especiales de consumo.
Impulso del canal online y desempeño por rubros
Uno de los focos de dinamismo fue el comercio electrónico. Las ventas online realizadas por negocios con local a la calle registraron en mayo un aumento interanual del 15,2% y una suba mensual desestacionalizada del 3,7%. No obstante, ese avance no alcanzó para compensar la caída del índice general de ventas minoristas.
El relevamiento por rubros dejó un mapa dispar, con sólo tres sectores en terreno positivo frente a mayo del año pasado. La mayor expansión se dio en Farmacia, con un alza interanual del 8,2% y una mejora del 4,4% respecto de abril. Luego se ubicaron Perfumería, que creció 2,3% interanual aunque acumula una baja de 5,6% en lo que va del año, y Alimentos y bebidas, con un leve avance del 0,2% y una caída acumulada de 3,7% en 2026.
Los sectores más rezagados del comercio pyme
- Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: mostró la mayor retracción, con una baja interanual de 8,9% y un desplome acumulado del 12,3% en los primeros cinco meses del año. En la comparación mensual desestacionalizada no se observaron cambios.
- Textil e indumentaria: retrocedió 5,2% interanual y acumula un descenso del 5,5% en 2026, pese a una suba mensual del 1% respecto de abril.
- Calzado y marroquinería: cayó 0,2% interanual, aunque en el intermensual registró un avance del 3,1%. En lo que va del año muestra una baja acumulada del 0,9%.
- Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción: no tuvo variación interanual, pero registra un leve crecimiento del 0,5% en 2026 y un incremento del 1,3% frente a abril, siempre en términos desestacionalizados.
“Los sectores orientados a bienes no esenciales absorbieron el mayor impacto recesivo, demostrando que el ingreso disponible de los hogares se concentró casi exclusivamente en el mantenimiento de la canasta básica”, advirtió la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
Con un consumo que todavía no logra recomponerse en términos reales y un empresariado con escaso margen para invertir, el comercio pyme atraviesa una etapa de transición. El leve repunte mensual de mayo aparece como una señal de alivio, aunque insuficiente para revertir, por ahora, más de un año de caídas consecutivas en las ventas.

