En medio de la iniciativa de Kicillof y Kreplak, quienes impulsan una ley que funda la empresa pública de medicamentos, el diputado de Hechos, Marcelo Leguizamón Brown, busca crear un Sistema de Alerta Temprana para detectar faltantes de medicamentos en hospitales provinciales. Para el funcionamiento, cada establecimiento debe registrar constantemente stock de productos y, la falta de los mismos, debe avisarse con un día hábil de anticipación.

El senador bonaerense de Hechos, Marcelo Leguizamón Brown, presentó un proyecto de ley para crear un sistema provincial de alerta temprana que permita anticipar faltantes de medicamentos en los hospitales públicos de Buenos Aires. La propuesta busca evitar que los problemas de abastecimiento terminen afectando la atención de los pacientes, mediante un mecanismo que obligue a los establecimientos sanitarios a informar cuándo determinados productos estén próximos a agotarse y establezca plazos para que las autoridades provinciales intervengan.
La iniciativa se conoció en momentos en que el Senado bonaerense se prepara para debatir, este jueves 5 de noviembre, la creación de una empresa pública de medicamentos impulsada por el gobierno de Axel Kicillof. Sin embargo, el proyecto de Leguizamón Brown apunta a mejorar el control de las existencias y la coordinación entre hospitales, depósitos y organismos provinciales para prevenir interrupciones en la provisión de tratamientos.
El sistema propuesto sería obligatorio para los hospitales dependientes del Ministerio de Salud bonaerense y para las dependencias provinciales que participen del abastecimiento. También contempla la incorporación de establecimientos de gestión compartida mediante acuerdos e invita a los municipios a adherir, con el propósito de extender los mecanismos de prevención y respuesta a sus propios centros de salud.
Cómo funcionaría el sistema de alerta
Uno de los principales puntos del proyecto establece que los hospitales deberán mantener actualizada la información sobre los medicamentos disponibles, las cantidades destinadas a tratamientos, los vencimientos y las entregas pendientes. Estos datos permitirían conocer no solamente cuántas unidades quedan en cada establecimiento, sino también determinar si serán suficientes para atender la demanda hasta la próxima reposición.
La iniciativa distingue entre el riesgo de faltante, que aparece cuando las existencias disponibles podrían agotarse antes de una nueva entrega, y el faltante efectivo, que ocurre cuando ya no hay medicamentos suficientes para cubrir una necesidad asistencial. Además, incorpora la categoría de faltante crítico para aquellos casos en los que la interrupción de un tratamiento pueda provocar daños graves a un paciente o comprometer una prestación médica indispensable.
Para determinar cuándo debe activarse una alerta, el Ministerio de Salud tendría que elaborar un listado de medicamentos prioritarios y establecer límites específicos para cada producto o grupo. Esa evaluación deberá contemplar la demanda de los hospitales, los tiempos de reposición, los vencimientos y la disponibilidad de tratamientos alternativos, entre otros factores.
Plazos para actuar ante los faltantes
El proyecto también fija obligaciones concretas para los establecimientos sanitarios una vez que detecten problemas de abastecimiento. Cada hospital deberá designar responsables para comunicar las alertas al área provincial correspondiente, indicando qué medicamento necesita, cuándo podría agotarse, qué atención médica se encuentra comprometida y qué gestiones se realizaron para conseguirlo.
En los casos considerados críticos, la comunicación deberá realizarse inmediatamente, incluso fuera del horario administrativo. Para las demás situaciones, el aviso tendrá que enviarse como máximo durante el primer día hábil posterior a su detección, con el objetivo de que las autoridades conozcan el problema antes de que se interrumpa la atención.
Una vez recibida la notificación, el organismo provincial responsable deberá iniciar las gestiones y registrar un plan de respuesta dentro de las 24 horas corridas cuando se trate de un faltante crítico. Para el resto de los casos, el plazo será de dos días hábiles, aunque el proyecto aclara que esos tiempos no podrán utilizarse para postergar intervenciones médicas que requieran una solución inmediata.
Entre las posibles respuestas se contempla verificar si existen medicamentos disponibles en otros hospitales o depósitos, redistribuir las unidades existentes, acelerar entregas pendientes o gestionar nuevas compras. También podrán evaluarse tratamientos alternativos bajo criterio profesional y, cuando resulte necesario, organizar el traslado seguro de pacientes hacia establecimientos que puedan garantizar su atención.
El debate por la producción pública de medicamentos
La presentación del proyecto se produce mientras el oficialismo provincial busca avanzar con la creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una empresa con participación estatal mayoritaria que permitiría a la Provincia investigar, desarrollar, producir, comprar y distribuir medicamentos e insumos sanitarios. La propuesta impulsada por Kicillof ya cuenta con los dictámenes necesarios para su tratamiento en el Senado, donde este jueves se buscará darle media sanción.
A diferencia de esa iniciativa, el proyecto de Leguizamón Brown no contempla crear una nueva empresa ni ampliar la producción farmacéutica, sino establecer mecanismos para detectar y resolver problemas de provisión. Para ello, propone aprovechar los registros y sistemas informáticos existentes, evitando duplicar tareas administrativas y concentrando la responsabilidad de coordinación en el Ministerio de Salud.
En sus fundamentos, el legislador advierte que registrar las cantidades disponibles no resulta suficiente si esa información no permite adoptar medidas concretas antes de que se agoten los medicamentos. Bajo ese criterio, la propuesta busca que cada advertencia tenga responsables identificados, medidas de respuesta y plazos definidos, para reducir el riesgo de que las dificultades de abastecimiento terminen perjudicando a los pacientes.

