Descubren antiguos ríos de magma en Marte y crecen las posibilidades de que haya existido vida

La investigación, basada en datos sísmicos de la sonda InSight de la NASA y publicada en Nature Astronomy, plantea que Marte tuvo una compleja red subterránea de magma capaz de generar condiciones favorables para la vida.

Una investigación de la Universidad de Oxford reveló que antiguos sistemas de magma recorrieron el subsuelo de Marte durante millones de años. El hallazgo, publicado en la revista Nature Astronomy, plantea que el planeta rojo tuvo una actividad geológica mucho más compleja de lo que se creía y aumenta las posibilidades de que haya contado con ambientes aptos para el desarrollo de vida en su pasado.

El estudio se basó en los datos sísmicos obtenidos por la sonda InSight de la NASA, que registró ondas generadas por impactos de meteoritos y movimientos internos del planeta. Esa información permitió a los investigadores observar estructuras ubicadas hasta 24 kilómetros de profundidad e identificar una extensa red de magma que se desplazó por el subsuelo marciano.

Según explicó el autor principal de la investigación, Tobermory Mackay-Champion, el descubrimiento modifica la visión que existía sobre la evolución geológica de Marte. “El planeta podría sostener sistemas magmáticos masivos y duraderos”, afirmó en declaraciones difundidas por la Universidad de Oxford.

El investigador agregó que “estos sistemas evolucionan y reprocesan roca fundida en toda la corteza”, lo que indica que Marte no estuvo formado únicamente por volcanes aislados, sino por una compleja red interna de circulación de calor y materiales.

Un nuevo modelo para entender la geología marciana

Hasta ahora, la mayoría de los modelos científicos describían a Marte como un planeta de “tapa estancada”, con una corteza que no se divide en placas tectónicas como ocurre en la Tierra. Esa característica llevó durante años a pensar que el planeta tenía menos posibilidades de desarrollar ambientes geológicamente complejos.

Sin embargo, el nuevo estudio propone un escenario diferente. Los investigadores identificaron un proceso conocido como “magmatismo transcrustal”, mediante el cual grandes volúmenes de magma circularon por el interior del planeta durante millones de años.

El coautor del trabajo, Jon Wade, sostuvo que este hallazgo amplía el conocimiento sobre la formación de mundos habitables. “Si Marte pudo desarrollar este tipo de corteza compleja sin tectónica de placas, quizás las condiciones de habitabilidad puedan surgir en más planetas de los que pensábamos”, explicó.

De acuerdo con los científicos, este proceso permitió reciclar materiales y generar una mayor diversidad química en la corteza marciana, condiciones consideradas importantes para el desarrollo de ambientes favorables para la vida.

El magma también habría transportado agua y gases

El análisis de los registros sísmicos también mostró que estos sistemas magmáticos transportaban calor, agua y gases hacia zonas cercanas a la superficie. Esa circulación habría favorecido la creación de ambientes con una química diversa y potencialmente compatible con formas de vida.

Los investigadores identificaron una capa de materiales ultramáficos ubicada debajo de una corteza más rica en sílice. Según explicaron, esa estructura corresponde al resultado de millones de años de procesos de fusión, enfriamiento y separación de minerales, y no a la presencia de un océano de magma activo en la actualidad.

Además del interés científico, el estudio plantea que estos antiguos sistemas podrían haber concentrado importantes depósitos de metales cerca de la superficie marciana. “Porque estos sistemas generan grandes depósitos metálicos, Marte puede albergar mayor riqueza mineral cerca de la superficie de la que calculábamos”, afirmó Mackay-Champion.

La investigación indica que este fenómeno se habría desarrollado en gran parte del hemisferio norte del planeta, aunque los especialistas aclararon que todavía se necesitan nuevos sismómetros y más estudios para conocer cómo varía esa estructura en otras regiones.

Los autores del trabajo consideran que el descubrimiento modifica la forma de estudiar Marte y otros planetas rocosos. “Este trabajo amplía el tipo de mundos donde podrían surgir condiciones favorables”, resumió Wade, según la información difundida por la Universidad de Oxford y publicada por Infobae.

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