Tensión política en Villa Gesell por el rechazo al presupuesto 2026
NewsITe
El clima político en Villa Gesell volvió a cargarse de tensión luego de que el PRO bonaerense denunciara públicamente que una “patota kirchnerista” irrumpió en el Concejo Deliberante local y agredió a concejales opositores durante la sesión en la que se debatía el presupuesto municipal 2026. Según el espacio opositor, el grupo respondería al intendente Gustavo Barrera, de Unión por la Patria.
De acuerdo con el comunicado difundido por el partido fundado por Mauricio Macri, la agresión tuvo como principal blanco a la concejala Clarisa Armando, referente del PRO en la ciudad balnearia, y alcanzó a otros ediles que se opusieron a aprobar el paquete de gastos y recursos presentado por el Ejecutivo local. El presupuesto, valuado en 64 mil millones de pesos, fue cuestionado por la oposición, que lo consideró “invotable”.
El PRO sostuvo a través de la red social X que a los concejales “les pegaron adentro del recinto” y que incluso “le patearon la ambulancia a otra concejal que se descompensó” en medio del caos. Las imágenes que circularon en redes muestran el final de la sesión, con gritos, insultos y personas arrojando agua hacia el sector donde se encontraba Armando.
“Hoy en Villa Gesell el oficialismo kirchnerista mandó una patota a golpear a nuestra concejal Clarisa Armando y a toda la oposición que se negó a avalar su presupuesto de 64 mil millones de pesos, el doble de lo que costaba gobernar este municipio”, publicó el PRO bonaerense, que a nivel provincial es encabezado por el diputado nacional Cristian Ritondo.
Un presupuesto cuestionado y una sesión levantada en medio de incidentes
Los concejales opositores justificaron su rechazo al proyecto al asegurar que el esquema de ingresos y gastos implicaba un fuerte incremento para los contribuyentes. Fuentes partidarias citadas por la Agencia Noticias Argentinas indicaron que la iniciativa “llevaba las tasas municipales arriba de un 100%” y que, además, “subía un 57% más la cantidad de módulos”, lo que consideraron un desfasaje difícil de sostener para los vecinos.
Desde la oposición remarcaron que presentaron alternativas y contrapropuestas durante el tratamiento del expediente, pero que, según su versión, el intendente Barrera “no quiso aceptar” ninguna de ellas. Esa falta de acuerdo derivó en el rechazo del presupuesto, el levantamiento de la sesión y el posterior estallido de los incidentes denunciados.
En su propia cuenta de X, Clarisa Armando publicó un mensaje con una fuerte crítica al jefe comunal: “Las imágenes son claras: concejales agredidos dentro del HCD por no aprobar un presupuesto invotable. Así se maneja Gustavo Barrera: presión y violencia cuando no consigue lo que quiere. No vamos a claudicar: no le tenemos miedo”.
Repercusiones políticas y medida del intendente tras el rechazo
- Desde el PRO manifestaron su “total apoyo” a Armando y a todo el bloque de la oposición local.
- El partido acusó al oficialismo geselino de recurrir a la violencia cuando no logra imponer sus proyectos.
- El conflicto se da en un contexto de tensión por el impacto de la inflación y el ajuste en las cuentas municipales.
“Eso es lo que hacen cuando pierden. Todo nuestro apoyo a Clarisa (Armando) y al equipo del PRO Villa Gesell. El cambio avanza y los patoteros de siempre no lo van a frenar. No pasarán”, se indicó desde la cuenta oficial del PRO bonaerense, en un mensaje que rápidamente fue replicado por dirigentes provinciales y nacionales.
Una vez caído el presupuesto, el intendente Gustavo Barrera comunicó una decisión administrativa para afrontar el pago de haberes municipales. Anunció que el municipio garantizará primero los sueldos de los trabajadores de base, mientras que el cobro de funcionarios políticos, personal jerárquico y concejales quedará postergado “hasta que la situación financiera lo permita”.
La denuncia del PRO por agresión a concejales y el rechazo al presupuesto 2026 profundizan la confrontación política en Villa Gesell, en un escenario de alta sensibilidad social por las cuentas públicas y el nivel de las tasas municipales.
El episodio abre un nuevo capítulo en la disputa entre oficialismo y oposición en la costa atlántica bonaerense, donde los debates presupuestarios suelen ser un termómetro de la situación económica local y de las tensiones entre las fuerzas políticas que pugnan por marcar agenda de cara a los próximos turnos electorales.


