Adorni define su estrategia ante la Oficina Anticorrupción

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en la recta final de la elaboración de la declaración jurada que deberá presentar ante la Oficina Anticorrupción (OA), en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene bajo la lupa judicial. En la Casa Rosada señalan que el funcionario trabaja junto a su equipo técnico para ordenar documentación patrimonial y respaldos que expliquen la evolución de sus bienes en los últimos años.
Aunque todavía no se comunicó una fecha oficial, en el entorno del ministro coordinador aseguran que el trámite no irá más allá del lunes 15, apenas días antes del inicio del Mundial 2026, previsto para el jueves 11. En el oficialismo ven en la cita futbolera una oportunidad para aliviar la tensión política y correr de la agenda pública el avance de la investigación judicial y las fricciones internas que se desataron alrededor del caso.
La demora en la presentación de la declaración jurada se explica, según voceros cercanos a Adorni, por dos factores. En primer lugar, el jefe de Gabinete habría buscado no interferir con la tarea del fiscal que reúne pruebas sobre su situación patrimonial. En segundo término, intentó tomar distancia de la presión interna ejercida por figuras de peso como la senadora Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quienes reclamaron mayor celeridad y transparencia.
En el Poder Ejecutivo esperan que, con la presentación ante la OA, Adorni logre ordenar el frente judicial y despejar dudas sobre el presunto enriquecimiento. Sin embargo, el escenario político no es simple: en las últimas semanas, la escalada de tensión entre el asesor presidencial Santiago Caputo y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, modificó el mapa interno y restó visibilidad al expediente que involucra al jefe de Gabinete, aunque sin desactivarlo.
Presiones políticas, plazos y el telón de fondo del Mundial 2026
Patricia Bullrich, desde Mendoza y tras presentar su propia declaración jurada, buscó marcar posición. “Démosle tiempo, dijo que la va a presentar el día 15. Es tema terminado, con decir las cosas una vez alcanza; su responsabilidad como funcionario es presentarla”, sostuvo la senadora, en una frase que sonó a apoyo condicionado pero también a recordatorio público de la obligación de todo integrante del Gabinete.
La legisladora fue una de las principales impulsoras para que Adorni adelantara los plazos. Si bien el límite formal para la presentación de la declaración jurada vence el 31 de julio, Bullrich reclamó hacerlo antes para evitar que el tema se prolongue y profundice la incertidumbre. Ese movimiento expuso una nueva fisura en el corazón del oficialismo, donde algunos ya leen en la exministra de Seguridad el intento de consolidarse como una referente del “mileísmo coherente”, alineada al rumbo económico pero con exigencias más firmes en materia de transparencia.
En paralelo, la administración libertaria apuesta a que el Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, funcione como un respiro político en medio de los cuestionamientos por la presencia de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en la comitiva oficial que viajó a Nueva York en marzo. La expectativa oficial es que un buen desempeño de la Selección Argentina dirigida por Lionel Scaloni contribuya a mejorar el clima social y a suavizar el impacto de los conflictos internos y judiciales que hoy condicionan la agenda del Gobierno.
- Adorni prepara una declaración jurada clave ante la OA en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
- La presión política de Bullrich y Villarruel anticipó los tiempos y generó tensiones dentro del oficialismo.
- El Gobierno confía en que el Mundial 2026 y el rendimiento de la Selección atenúen el costo político del caso.
“Su responsabilidad como funcionario es presentarla”, remarcó Patricia Bullrich al exigir que Adorni adelante la declaración jurada.
La presentación ante la Oficina Anticorrupción será un test decisivo para el jefe de Gabinete: de su contenido y del análisis judicial dependerá no solo su futuro político, sino también la capacidad del Gobierno para recomponer su discurso de transparencia en un año atravesado por la incertidumbre económica, la puja interna y la expectativa social puesta en el Mundial.

