El club ya trabaja en la continuidad de Claudio Úbeda y en un mercado de pases que apunta a jerarquía. Las declaraciones de referentes y versiones desde Italia alimentan la ilusión xeneize.

Tras la eliminación ante Racing, la dirigencia de Boca comenzó a centrarse en la próxima temporada con dos objetivos esenciales: la continuidad de Claudio Úbeda al frente del plantel y el mercado de pases, uno de los aspectos clave para tener un equipo competitivo en la Liga Profesional y la Copa Libertadores.
Varios jugadores dejarán el equipo esta temporada, por lo que será necesario reforzarse con jerarquía y calidad. En ese contexto tomó fuerza el nombre de Paulo Dybala, el campeón del mundo que actualmente juega en la Roma de Italia, pero que tendría intenciones de regresar al país para compartir equipo con su amigo Leandro Paredes.
El “Chelo” Delgado, mano derecha de Juan Román Riquelme y único sobreviviente del Consejo de Fútbol, se refirió a esa posibilidad en las últimas horas. “La llegada de Dybala es un sueño y una ilusión, sabemos que se le vence el contrato en junio”, expresó al ser consultado. Sus palabras no se pueden tomar al azar: se sabe que Boca empezó las charlas con el entorno del futbolista, que estaría estudiando la chance de rescindir contrato con la Roma. No obstante, ese tipo de operaciones requieren tiempo y contemplan múltiples factores, tal como ocurrió con Paredes.
Por el momento, la dirigencia de la Roma mantiene el silencio. La renovación de Dybala, cuyo vínculo vence el 30 de junio de 2026, se encuentra estancada y no se descarta que el club evalúe dejarlo ir libre, como sucedió durante su salida de la Juventus.
Mientras tanto, las versiones sobre un posible regreso a la Argentina no dejan de crecer. El propio padre de Leandro Paredes, íntimo amigo de Dybala, alimentó la ilusión del mundo Boca con dos afirmaciones que generaron impacto: “Dybala vendrá, él y Leo jugarán juntos. La nena es hincha y verá a su papá en la Bombonera”, aseguró semanas atrás. Y volvió a insistir: “¿Paulo a Boca? Todo a su tiempo, ya verán”.
De todos modos, el entorno de La Joya mantiene un tono más reservado. A sus 32 años, el futbolista surgido de Instituto evalúa alternativas para continuar su carrera en Europa y también analiza la posibilidad de jugar en la Major League Soccer de Estados Unidos. En paralelo, desde Italia el medio La Gazzetta Dello Sport destacó el creciente interés azul y oro al afirmar que “Suenan las sirenas de Boca”.

