De entrenar en el Riachuelo al oro mundial en Bled

Ayelén Loinaz, del sur porteño a la cima del remo mundial

Ayelén Loinaz entrenando en el Riachuelo antes de competir en Bled

NewsITe

De remar a metros de su casa, sobre las aguas del Riachuelo, a subirse a lo más alto del podio en Europa. La historia de Ayelén Loinaz, vecina de Parque Patricios, resume el impacto que puede tener una política pública bien orientada cuando se cruza con el esfuerzo deportivo. La remera acaba de coronarse campeona mundial máster en bote cuatro con y sin timonel en la Regata Mundial de Remo Máster 2026, disputada en el lago Bled, Eslovenia.

El torneo, que se desarrolla del 9 al 13 de septiembre, se convirtió en la edición más numerosa de la historia de la disciplina, con más de 4.700 atletas de 51 países y casi mil carreras programadas. En ese contexto de altísimo nivel, la doble medalla de oro de Loinaz le da a la Argentina una presencia destacada en el calendario internacional del remo máster.

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La particularidad de su logro es que llega en simultáneo con la puesta en marcha de la primera bajada pública para remeros de la Ciudad, construida por el Gobierno porteño en Barracas, sobre la ribera del Riachuelo. Ese espacio, ubicado al final de la calle Perdriel, le permitió cambiar por completo su rutina: pasó de viajar al menos una hora y media por día hasta Dique Luján para entrenar, a remar a tan solo cinco minutos de su casa.

Una campeona surgida entre el Riachuelo y los clubes históricos

Nacida en Brandsen y radicada en la Ciudad para estudiar y trabajar, Loinaz se recibió de psicóloga pero encontró en el remo mucho más que un pasatiempo. Dio sus primeros pasos en el Club Teutonia, en Tigre, y con el tiempo se afianzó en la categoría Máster. Fue convocada por el tradicional Corinthians de Brasil para integrar equipos en torneos regionales y representó a la Argentina en competencias sudamericanas.

En 2025 participó de la Regata Mundial de Remo Máster en Banyoles, España, un antecedente que la preparó para el desafío de este año en Bled. La nueva bajada pública de Barracas le permitió, según reconoce, ordenar sus tiempos, sumar horas de agua de calidad y encarar la preparación para competencias de máxima exigencia sin sacrificar su vida laboral ni personal.

“Esta es una gran oportunidad para remar cerca de casa y para seguir creciendo en el deporte”, destacó Loinaz al inaugurarse la bajada, que ofrece condiciones de agua calma ideales para el bote single y el entrenamiento técnico.

La obra también rescata una tradición. Frente al histórico Club Regatas de Avellaneda, el sector del Riachuelo supo ser, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, un polo de actividad para numerosos clubes de remo. Con la contaminación y el avance industrial, muchos se trasladaron al Delta. Hoy, más de un siglo después, el proyecto busca reabrir el río al deporte, el paseo y el turismo.

Un proyecto urbano que vuelve a conectar al sur con su río

La bajada pública, impulsada por la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sur y ejecutada por la Subgerencia Operativa de Higiene Urbana en Cuencas Hídricas, es de acceso libre y gratuito todos los días. Cuenta con un contenedor para la guarda provisoria de kayaks, juegos infantiles, mesas y un área verde pensada para vecinos y visitantes, como antesala de una recuperación más amplia del entorno ribereño.

El plan oficial contempla, a mediano plazo, la construcción de una guardería de kayaks más completa, la incorporación de servicios gastronómicos y la consolidación del área como un nuevo punto de interés turístico en el sur porteño. También se analiza la creación de una escuela de remo, donde Loinaz podría volcar su experiencia para formar a nuevas generaciones, desde quienes se acercan por curiosidad hasta quienes aspiren a competir a nivel internacional.

El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, definió el caso de la deportista como un símbolo de esa transformación urbana: “La historia de Ayelén es la prueba de lo que pasa cuando el talento porteño encuentra el respaldo que necesita. Es un orgullo enorme ver cómo una obra que mejora la calidad de vida se convierte en un apoyo para una campeona del remo”, sostuvo, al tiempo que vinculó la iniciativa con otras instalaciones deportivas de alto rendimiento, como el Parque Olímpico.

Mientras avanza ese proyecto de reconversión del Riachuelo, el recorrido de Loinaz ya dejó una postal potente: del entrenamiento a cinco minutos de casa a la gloria mundial en Bled, del río históricamente relegado a escenario de contaminación al punto de partida de una campeona. Un ejemplo de cómo el deporte, la infraestructura y la planificación pueden volver a conectar a una ciudad con su río y proyectarla al mundo.

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