Tensión entre Cuba y EE.UU. tras el ataque a una lancha rápida

NewsITe
El gobierno de Cuba denunció que las diez personas que viajaban en la lancha de bandera estadounidense, atacada por Tropas Guardafronteras frente a sus costas, intentaban infiltrarse en la isla para ejecutar acciones calificadas como “terroristas”. El operativo, que terminó con cuatro muertos y seis heridos, volvió a encender la tensión política entre La Habana y Washington.
De acuerdo con un comunicado oficial citado por medios estatales cubanos, todos los ocupantes de la embarcación serían ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos, varios de ellos con antecedentes de “actividad delictiva y violenta”. Las autoridades aseguraron que el grupo buscaba ingresar por vía marítima con el objetivo de organizar ataques contra el país caribeño.
El Ministerio del Interior identificó a dos de los pasajeros, Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, como buscados por presunta participación en la promoción, organización, financiamiento o ejecución de actos enmarcados como terrorismo, tanto en territorio cubano como en otros países. Según la versión oficial, la lancha transportaba fusiles de asalto, armas cortas, cócteles molotov, chalecos antibalas y otros elementos que respaldarían la hipótesis de una operación violenta planificada.
La Habana informó que el saldo del enfrentamiento fue de cuatro fallecidos y seis heridos, todos cubanos residentes en Estados Unidos. Los sobrevivientes habrían reconocido, de acuerdo con el gobierno cubano, que su objetivo era desarrollar acciones desestabilizadoras en la isla, lo que para las autoridades justifica la respuesta de las Tropas Guardafronteras.
Reacción de Estados Unidos y respaldo de Rusia a Cuba
Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que Estados Unidos abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. El funcionario aclaró que no se trató de una operación oficial ni de personal del gobierno norteamericano, pero advirtió que la Casa Blanca está “preparada para reaccionar en consecuencia” una vez que disponga de toda la información necesaria.
Rubio remarcó que Estados Unidos no se limitará a aceptar la versión difundida por las autoridades cubanas. En mensajes difundidos por el Departamento de Estado en la red social X, aseguró que se trabajará para determinar “exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados”, y subrayó que la administración estadounidense tomará decisiones basadas en su propia investigación independiente.
- Cuatro muertos y seis heridos, todos cubanos residentes en Estados Unidos.
- Cuba afirma que se incautaron armas de guerra, cócteles molotov y chalecos antibalas.
- Estados Unidos niega que la lancha respondiera a una operación oficial.
- Rusia denuncia una “provocación agresiva” orquestada por Washington.
Rusia se alineó rápidamente con la postura de La Habana. La portavoz de la Cancillería, María Zajárova, calificó el episodio como una “provocación agresiva” de Estados Unidos, destinada a escalar el conflicto y aumentar la presión sobre Cuba. En la misma línea, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, elogió la actuación de los guardacostas cubanos y afirmó que, frente a las confesiones de los detenidos, “no hay margen para la discusión”.
“No tomamos decisiones basándonos en lo que dicen las autoridades cubanas”, señaló Marco Rubio, al anunciar una investigación independiente sobre el ataque a la lancha rápida.
Peskov advirtió sobre el riesgo de una mayor tensión en torno a la isla y llamó a la moderación de la comunidad internacional para evitar nuevas provocaciones. El incidente, que combina acusaciones de terrorismo, denuncias cruzadas y el involucramiento de potencias como Estados Unidos y Rusia, vuelve a colocar a Cuba en el centro de la disputa geopolítica en el Caribe.

