Sus desapariciones ocurrieron entre 2024 y 2025 mientras combatían como voluntarios, tres de ellos para Ucrania y el restante para Rusia. Mientras se desconoce cuántos argentinos participaron o participan del conflicto, una investigación judicial detectó una organización que ofrecía incorporar civiles y exmilitares a las fuerzas enfrentadas.

El pasado mes de febrero, la guerra entre Rusia y Ucrania superó los cuatro años de enfrentamientos iniciados tras la invasión rusa de 2022. Desde entonces, el conflicto dejó un saldo de cientos de miles de bajas entre militares y civiles, modificó el mapa geopolítico europeo y continúa sin avances concretos hacia una solución.
En ese escenario permanecen desaparecidos en combate, según datos extraoficiales, cuatro nicoleños que en distintos momentos viajaron al este de Europa para incorporarse como voluntarios a las fuerzas enfrentadas. Tres de ellos combatían del lado ucraniano y uno integraba las tropas rusas.
Se trata de Rossi, desaparecido desde hace al menos dos años. A él se suman Mansilla, cuyo paradero se desconoce desde agosto de 2025, cuando se incorporó al Ejército de Ucrania; Rodríguez, desaparecido aproximadamente desde diciembre de 2025; y Calvo, quien combatía para Rusia y permanece desaparecido desde fines del año pasado. Hasta el momento no existen confirmaciones oficiales sobre el destino de ninguno de ellos.
Aunque no existe un registro oficial consolidado sobre la participación de argentinos en el conflicto, distintas investigaciones coinciden en que decenas de ciudadanos viajaron a combatir, principalmente como voluntarios de la Legión Internacional de Defensa Territorial de Ucrania. También se documentaron casos de argentinos incorporados a las fuerzas rusas, aunque en una proporción considerablemente menor.
Cómo reclutan a los voluntarios
La mayor parte de los argentinos que llegaron al frente lo hicieron mediante contactos establecidos a través de redes sociales, grupos de Telegram, foros especializados o plataformas vinculadas a exmilitares y personal de seguridad. En muchos casos, los propios combatientes relataron que el primer contacto se produjo de manera virtual y que luego fueron derivados a centros de selección en Europa antes de ser enviados al entrenamiento militar.
Las motivaciones fueron diversas. Algunos afirmaron haber viajado por convicciones ideológicas, otros por experiencia militar previa y también hubo quienes reconocieron que el incentivo económico resultó determinante. En testimonios publicados durante las últimas semanas, voluntarios argentinos describieron que el frente de batalla está marcado por ataques permanentes con drones y artillería, escasos períodos de descanso y una elevada rotación de unidades, condiciones que incrementan el riesgo para los combatientes extranjeros.
La investigación por una red de reclutamiento
Mientras continúan apareciendo casos de argentinos vinculados al conflicto, la Justicia Federal argentina desbarató en los últimos días una organización acusada de reclutar personas para enviarlas a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia.
La investigación comenzó después de que cuatro ciudadanos argentinos fueran detectados en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando intentaban viajar hacia Europa con versiones contradictorias sobre el motivo del viaje. A partir de esa situación intervino la Fiscalía Federal de Lomas de Zamora, junto con la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), que impulsó una investigación por presunta trata de personas.
Como resultado de la pesquisa, la Policía Federal detuvo en Tigre a una mujer acusada de integrar la organización, mientras que otro de los presuntos responsables permanece prófugo. Según la investigación, captaban civiles, exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad mediante publicaciones en redes sociales, donde ofrecían incorporarse al conflicto a cambio de un sueldo cercano a los 3.000 dólares mensuales. Los investigadores sostienen que la estructura prometía viajes pagos y distintos puestos dentro de las fuerzas combatientes para atraer postulantes.

