Cuadrántidas 2026: la primera lluvia de meteoros del año llega con Luna Llena

Las Cuadrántidas alcanzarán su pico el 3 de enero de 2026, pero la Luna Llena reducirá drásticamente la visibilidad. Aun así, podrían observarse algunos meteoros brillantes durante la noche.

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Las Cuadrántidas están consideradas entre las tres principales lluvias de meteoros por su intensidad potencial. En 2026, su máximo coincidirá con la Luna Llena, que apagará la mayoría de los meteoros. Aun así, los observadores más dedicados podrían ver algunos particularmente brillantes.

La lluvia estará activa entre el 28 de diciembre y el 12 de enero, con su máximo previsto para el 3 de enero. En condiciones ideales, puede generar alrededor de 80 meteoros por hora, aunque debido a la iluminación lunar —del 100 %— se estima que solo serán visibles alrededor de diez.

El radiante de las Cuadrántidas se ubica en la constelación Bootes (El Boyero) y su cuerpo progenitor es el asteroide 2003 EH1. Esta lluvia favorece a los observadores del Hemisferio Norte, ya que el radiante se sitúa muy al norte de la bóveda celeste.

Pronóstico y mejores condiciones de observación

En 2026, el máximo se espera alrededor de las 21:00 GMT del 3 de enero. La lluvia se caracteriza por un pico breve, de apenas seis horas. Si el radiante ya está alto en el cielo en ese momento, las condiciones serán más favorables.

La fuerte luminosidad de la Luna reducirá las posibilidades de observación. Sin embargo, podrían verse algunas bolas de fuego brillantes si se logra bloquear su resplandor con un edificio, un árbol o una colina.

Dónde pueden verse con mayor claridad

Las Cuadrántidas favorecen al Hemisferio Norte. El radiante se eleva por el norte-noreste alrededor de la medianoche y alcanza su punto más alto antes del amanecer. Desde el Hemisferio Sur, solo se observarán pocos meteoros porque el radiante permanece bajo o por debajo del horizonte.

Las Cuadrántidas forman parte de las “tres grandes” lluvias anuales, junto con Perseidas y Gemínidas. Aunque pueden alcanzar hasta 200 meteoros por hora, su pico breve y las condiciones de observación suelen hacerlas menos populares.

Un origen particular y un nombre histórico

El origen de esta lluvia se vinculó en 2003 con el asteroide 2003 EH1, posiblemente relacionado con el cometa C/1490 Y1. De confirmarse, sería —junto con Gemínidas— una de las grandes lluvias asociadas a un asteroide.

Su nombre proviene de la antigua constelación Quadrans Muralis, creada en 1795 y eliminada de la lista oficial en 1922. Aunque hoy su radiante se ubica en Bootes, la denominación se mantuvo.

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