El jurado popular no halló pruebas suficientes para condenarla y el crimen de Joselin Mamani, ocurrido en 2019 en Longchamps, vuelve a foja cero. No hay detenidos ni responsables identificados.

El Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de Lomas de Zamora absolvió a Zaida Mamani, madre de Joselin Mamani, la niña de 10 años que fue brutalmente asesinada de 74 puñaladas en su casa de Longchamps en 2019. La decisión fue tomada por un jurado popular, que tras dos audiencias consideró que no había pruebas suficientes para declararla culpable.
Según explicó el abogado defensor, Ernesto Flores, durante el juicio se escucharon más de 20 testimonios, pero “no hubo un testigo directo que haya probado la participación de Zaida en el crimen”. La mujer había sido imputada por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía”, cargos que ahora fueron descartados por falta de pruebas concretas.
Joselin fue hallada muerta en la cocina de su casa del barrio 14 de Febrero por su propia madre, quien había salido por la mañana a hacer un trámite bancario. La menor yacía de costado, con el cuerpo cubierto de heridas y señales de violencia extrema. No se registraron signos de robo, ni desorden, ni puertas forzadas. Lo único que faltaba era un juego de llaves que, según Mamani, había dejado sobre la mesa antes de salir.
En un principio, la investigación apuntó a Carlos Correa, expareja de la acusada, quien había mantenido una relación sentimental con ella y también era padre de uno de sus hijos. Incluso, fue la misma Zaida quien intentó inculparlo, aunque luego la fiscalía cambió el rumbo de la causa y puso el foco en la madre de la víctima.
La causa judicial fue marcada desde un comienzo por contradicciones, demoras y falta de claridad en la recolección de pruebas. A lo largo del proceso, también fueron investigados Rubén Correa —hijo de Carlos y pareja de Zaida al momento del crimen— y una pareja de vecinos, Belén Beloso y Jonathan Meriles, mencionados por la madre en declaraciones posteriores. No obstante, ninguno de ellos fue imputado formalmente.
Una de las principales críticas de la defensa fue que no se profundizaron las pericias de ADN encontradas en la escena ni se analizaron los teléfonos celulares secuestrados. También cuestionaron que los testimonios de vecinos indicaban no haber escuchado ni visto nada, lo cual deja un gran vacío probatorio. “No hay quien haya cometido el hecho. Solo hay conjeturas y sospechas no confirmadas”, afirmó Flores.
Además, un peritaje confirmó que Mamani era imputable y comprendía la gravedad de los hechos que se le atribuían. A pesar de eso, encabezó numerosas marchas en reclamo de justicia por su hija, hasta que quedó formalmente acusada.
Tras la absolución, la familia de Zaida Mamani adelantó que insistirá en que la investigación continúe y que se analicen en profundidad las líneas que fueron descartadas. “Vamos a pedir que se investigue a quienes estuvieron mencionados desde el primer momento”, confirmó el abogado.

