Condena ejemplar al ex titular de la Sociedad Rural de Diamante

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El Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná condenó a 12 años de prisión al productor agropecuario y ex presidente de la Sociedad Rural de Diamante, Leonardo Roberto Airaldi, al considerarlo organizador y financista de una estructura dedicada al narcotráfico que operó en Entre Ríos entre 2019 y 2024.
El fallo, dado a conocer este jueves en la capital entrerriana, lo responsabiliza por la organización y el financiamiento de actividades de tráfico de estupefacientes en las ciudades de Paraná y Diamante, así como por el acopio de casi 30 kilos de cocaína en una vivienda de Puerto Gaboto, provincia de Santa Fe. Además de la pena de prisión, el tribunal impuso una multa de $118.404.000.
La sentencia fue anunciada por la presidenta del TOF de Paraná, la jueza Noemí Marta Berros, quien integró el tribunal junto a sus colegas Mariela Rojas y José María Escobar Cello. Airaldi siguió la lectura del veredicto por videoconferencia desde el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde se encuentra detenido bajo el régimen del Sistema Integral para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (SIGPPLAR).
En paralelo a esta causa, el productor rural es investigado por su presunta participación en la planificación de atentados contra el juez federal de Paraná, Leandro Ríos; el fiscal general José Ignacio Candioti; y el ministro de Seguridad de Entre Ríos y ex jefe de la Policía Federal Argentina, Néstor Roncaglia. Ese expediente sigue en trámite y fue uno de los elementos que llevó a su alojamiento en un penal de máxima seguridad.
La red criminal y el alcance del fallo
Durante el debate oral se dio por probado que Airaldi encabezaba una organización criminal dedicada al comercio de cocaína que funcionó, al menos, desde junio de 2019 hasta marzo de 2024. Según la acusación, parte de las operaciones se articulaban desde campos vinculados al empresario agropecuario, donde se había montado una pista de aterrizaje clandestina utilizada para el arribo de avionetas cargadas con droga.
Desde esos mismos establecimientos rurales, de acuerdo con la reconstrucción de los hechos, partían embarcaciones que se encargaban de la distribución de los estupefacientes hacia distintos puntos de la región. La logística combinaba transporte aéreo y fluvial, una modalidad que las fuerzas federales vienen detectando con creciente frecuencia en el litoral argentino.
El TOF de Paraná también condenó, con distintos grados de participación, a otras cinco personas por comercialización de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más integrantes en forma organizada, mientras que dos imputados resultaron absueltos. Sus identidades y las penas impuestas se conocerán en los fundamentos completos de la sentencia.
Pruebas, bienes y medidas finales
Uno de los elementos centrales que valoró la justicia fueron las intervenciones telefónicas ordenadas durante la investigación y los mensajes recuperados de los celulares secuestrados a los integrantes de la banda. Esas comunicaciones permitieron establecer la estructura jerárquica del grupo, los roles de cada miembro y la utilización de un lenguaje codificado para referirse a la compra, traslado y venta de cocaína.
El Ministerio Público Fiscal había solicitado el decomiso de la estancia “El Mirador”, vinculada a Airaldi, al considerar que el inmueble fue utilizado como herramienta para la comisión de los delitos. Sin embargo, el tribunal rechazó ese pedido, aunque sí dispuso el decomiso de los teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos.
Una vez que la sentencia quede firme, el TOF ordenó la destrucción del material estupefaciente incautado, en línea con los protocolos vigentes para el tratamiento de la droga secuestrada en causas federales.
Con este fallo, la justicia federal de Entre Ríos envía una señal de endurecimiento frente a la participación de sectores ligados al campo en maniobras de narcotráfico, un fenómeno que las investigaciones vienen detectando a partir del uso de pistas clandestinas y establecimientos rurales como centros logísticos para la llegada y distribución de grandes cargamentos de droga.

