Con un paro en suspenso, la UTA retoma este miércoles la trabada negociación paritaria con la Fatap

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la cámara empresaria que integran las concesionarias de todo el interior del país tendrán mañana una nueva instancia de negociación paritaria convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Los anteriores encuentros habían quedado postergados mientras el gremio todavía mantiene en suspenso una medida de fuerza que había sido anunciada tres semanas atrás.

De la redacción de EL NORTE
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Con una paritaria iniciada hace más de cien días y un paro en suspenso que vaciaría de colectivos las calles de las ciudades del interior del país, incluida San Nicolás, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), deberán retomar este miércoles la negociación salarial en el marco de una nueva audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Las dos reuniones anteriores habían quedado postergadas.

La entidad empresaria había invocado la necesidad de incorporar al diálogo a los estados provinciales y municipales en busca de aportes públicos que sostengan el servicio de pasajeros de corta y media distancia. Argumentan que en el actual estado de situación no pueden hacer frente al requerimiento de la UTA, que no pide otra cosa que no sea equiparar en el interior del país la misma escala salarial que ya acordó con las empresas que brindan servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA, una jurisdicción alcanzada por subsidios nacionales, provinciales y de CABA).

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En aquella negociación, que se cerró hacia fines de julio pasado, se estableció un salario mínimo de $1.645.721,36 para julio, con aumentos escalonados por dos meses. En agosto ascendió a $1.676.990,06, mientras que en septiembre alcanzará los $1.707.175,88. Tales son los números que la UTA busca replicar para las ciudades del interior.

Mediante un comunicado, la UTA había dicho que la situación es “insostenible”. “No vamos a aceptar que el salario de los trabajadores quede subordinado indefinidamente a cualquier circunstancia”, advirtió el gremio que conduce Roberto Fernández.

“Durante todo este período, los trabajadores vienen soportando el deterioro de su poder adquisitivo, mientras la representación empresaria insiste en formular consideraciones generales vinculadas con la estructura de costos, el financiamiento del sistema, las tarifas y las decisiones de los poderes concedentes, sin traducir tales planteos en una propuesta concreta de incremento salarial”, advertía el gremio semanas atrás.

Horizonte de paro

Tal como ya había consignado EL NORTE, la posibilidad de un conflicto abierto que implique la suspensión de los servicios de transporte público de corta y media distancia en todo el interior del país, incluido el de San Nicolás, es cierta. Pero también lejana. Ocurre que la medida de fuerza que originalmente había sido anunciada para el viernes 14 de agosto pasado por la UTA y luego suspendida en medio de la negociación por los salarios de los trabajadores, no quedó desactivada.
Sin embargo, la cartera laboral podrá jugar la carta de la conciliación obligatoria para conservar la paz social al menos hasta traspuesta todo el mes de septiembre.

Habrá que ver lo que suceda este miércoles. Aunque es probable que no haya acuerdo y que el gremio recurra entonces –ahora sí– a la medida de acción directa, el eventual paro todavía podrá evitarse: la cartera laboral estará en condiciones de dictar un periodo de conciliación obligatoria que conmine a las partes a no innovar para seguir negociando. Es decir, el gremio no podrá concretar la medida de fuerza hasta agotado el periodo de la conciliación.

Las conciliaciones obligatorias se extienden por periodos de 15 días hábiles y pueden ser prorrogadas en una única vez durante otros 5. Es decir que si el Gobierno juega esa carta la conciliación inicial se extenderá hasta el 23 de septiembre. E incluso hasta el 30 en caso de dictarse la prórroga.

Por eso, aunque el acuerdo salarial parece poco probable a estas alturas y la medida de fuerza asoma como una amenaza concreta, también el escenario de conflicto abierto podría demorarse hasta entrado octubre.

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