Lula ironizó y propuso el Nobel de la Paz para Donald Trump

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En el marco de su gira por Europa, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dejó una de las frases más comentadas de las últimas horas: propuso, con evidente ironía, otorgarle cuanto antes el Premio Nobel de la Paz al exmandatario de Estados Unidos Donald Trump, bajo el argumento de que así “se acabarían las guerras” y el mundo podría vivir “tranquilamente”.
Las declaraciones se conocieron tras una reunión en Lisboa con el primer ministro portugués, Luís Montenegro. Allí, Lula se refirió a los dichos de Trump, quien suele atribuirse haber puesto fin a varios conflictos armados durante su paso por la Casa Blanca, aunque sin haber sido distinguido con el Nobel.
“A diario vemos declaraciones que no sé si son en broma o no del presidente Trump diciendo que ya acabó con ocho guerras y que todavía no ganó el Premio Nobel de la Paz. Es importante que le otorguemos pronto un Premio Nobel al presidente Trump para que no haya más guerras. Entonces el mundo vivirá en paz, tranquilamente”, lanzó Lula, en un comentario teñido de sarcasmo que rápidamente se viralizó.
Un mundo con más conflictos y menos frenos diplomáticos
Más allá de la ironía dirigida al exmandatario republicano, Lula aprovechó la ocasión para insistir en uno de los ejes centrales de su discurso internacional: la necesidad de reformar el sistema multilateral, en particular el Consejo de Seguridad de la ONU, al que acusa de ser incapaz de frenar la escalada de violencia en distintos puntos del planeta.
El líder brasileño advirtió que el mundo atraviesa hoy la mayor cantidad de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial y cuestionó que “no hay una sola institución capaz de pronunciar la palabra paz” con eficacia real. En ese sentido, defendió la agenda que Brasil viene empujando junto con otros países emergentes para revisar el estatuto de Naciones Unidas y ampliar la representatividad del Consejo de Seguridad.
Reforma de la ONU y protagonismo del Sur Global
Según Lula, las reformas deberían apuntar específicamente a actualizar el mandato de la organización creada en 1945, para que esté a la altura de un escenario internacional marcado por nuevas potencias, conflictos regionales complejos y fuerte tensión entre Estados Unidos, China y Rusia. Brasil aspira desde hace años a ocupar un asiento permanente en el Consejo, junto con otras economías del llamado Sur Global.
- Crítica al sistema actual, al que considera ineficaz para frenar guerras.
- Reclamo por una mayor participación de países emergentes en la toma de decisiones.
- Defensa de una diplomacia más activa para negociar salidas pacíficas.
La gira europea de Lula incluyó también visitas a España y Alemania, donde repitió su mensaje en favor de una reconfiguración del orden internacional y de un mayor rol de las potencias intermedias en la mediación de conflictos, desde Ucrania hasta Medio Oriente.
“Todo el mundo sabe que estamos en una jornada por el mundo para impulsar cambios en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, remarcó Lula da Silva.
Mientras el comentario sobre el Nobel para Trump encendió el debate en redes y medios, el trasfondo de la intervención de Lula vuelve a poner en el centro una discusión pendiente: quiénes deciden sobre la guerra y la paz en el siglo XXI y con qué herramientas reales cuentan para evitar que las crisis se sigan multiplicando.

